viernes, 25 de julio de 2014

Isidre Prunés


Cuando, en 1992, Martí Rom y yo fuimos en busca del estudio de Montse Amenós e Isidre Prunés, que entonces trabajaban juntos por un concentrado barrio de artesanos de Gracia, hoy totalmente arrasado, apenas sabíamos nada sobre Isidre. Por no saber, ni siquiera sabíamos si, además de profesional -eran los escenógrafos de moda del momento- los dos formaban pareja en la vida personal.
Acudíamos en busca de los escenógrafos que habían sabido definir perfectamente los espacios de las primeras obras de Dagoll Dagom, y el conocer a Montse por cuestiones de vecindad infantil facilitaba mucho el acceso...
Estuvimos con ellos mucho tiempo ese año. Pudimos asistir a buenas parte del proceso de creación de "Flor de nit", la obra del grupo teatral sobre el paralelo revolucionario, escrita por Manuel Vázquez Montalbán, cuyos ensayos y estreno sirvieron de argamasa para el documental de Martí Rom que vino a acompañar al libro que les dedicamos, en la que vertían muchas ideas sobre su oficio.
Uno de nuestros empeños fue averiguar qué correspondía a Isidre, y qué a Montse, y aunque sí que sacamos alguna idea al respecto, la verdad es que no quedaba tan claro. Con más base teórica, quizás, Montse, pese al siempre recordado maestrazgo que Isidre también reconocía de Fabià Puigcerver, ambos hacían figurines (tengo colgados en una pared, en casa, un par suyos magníficos, que prepararon para las películas iniciales de Agustí Villaronga y Carles Mira) y se dedicaban a pensar y construir los espacios escénicos. Por eso, cuando supimos de su separación profesional, al margen de sorprendernos un rato largo, nos dijimos que había llegado el momento de saber definitivamente qué era de quien, pero pasado un tiempo volvieron a hacer cosas juntos: dice hoy el periódico que estaban -los dos- preparando un nuevo "Mar i cel"...
Hoy, en la edición catalana de "El País" hay una inusual larga nota sobre el fallecimiento de Isidre, consecuencia de haber contraído -y van...- un cáncer. Pese a haber perdido casi totalmente el contacto con ambos, me ha sabido fatal y aún peor que haya debido verse sometido a ese terrible proceso de la enfermedad.

En su muro de Facebook, Montse ha colgado esta divertida fotografía suya, que comparto aquí, como homenaje. 

martes, 22 de julio de 2014

Lucian Freud


Postals – 229
Lucian Freud – Portrait of a woman (mid.1950s)
(The Trustees of the Chatsworth Settlement)
En la National Portrait Gallery hay algún retrato suyo. Supongo que de este tipo de encargos debía vivir en esa temporada. Pero, en realidad, según parece, el Duke de Devonshire, propietario de Chatsworth, era amigo del pintor, y gracias a eso hay una pequeña galería de retratos de la familia hechos por Freud, colocados muy mal en una esquina, con todo de reflejos de luz dando en los cristales que protegen los cuadros. Pero están las postales en la tienda.
En ésta dice que se trata de Lady Anne Tree, hermana del II Duque de Devonshire. A mi me recuerda mucho a una amiga de Facebook…

 

sábado, 19 de julio de 2014

Honoré Daumier


Pues que me han gustado mucho tres o cuatro cuadros de Honoré Daumier que hemos visto en el Museo Nacional de Gales, en Cardiff. Todos eran muy potentes. Cuando ya los dejaba ha aparecido este "Don Quijote leyendo": Nunca antes había sentido tan humano al personaje.
 

jueves, 3 de julio de 2014

Siet Zuyderland


En una disquisición muy suya sobre las dificultades de escuchar la pintura sacada de “Territorios”, el extracto del álbum biográfico “Cortázar de la A a la Z” (Alfaguara, 2013) dedicado a la voz Pintura incluye un peculiar cuadro que veo que es de Siet Zuyderland. Me ha entrado la curiosidad, y he ido a mirar por internet a ver qué encontraba sobre él. Como ya me debía haber indicado su nombre, se trata de un pintor holandés, y veo que ha efectuado un recorrido desde la figuración al que pertenecería el cuadro que tenía Cortázar a la abstracción, aunque en su web (de donde he sacado la foto que cuelgo) se aprecie que, en sus últimas obras, ese tipo de extraña figuración pugne de nuevo por salir.
No he dado con el cuadro que Cortázar (foto que cuelgo en el primer comentario, escaneada del libro) tenía colgado en su despacho. No sólo por su color rojo, su visión me recordaba extraordinariamente a la estación central de bomberos de Barcelona, en la calle Provenza, una obra de los años 10 o 20 del siglo pasado, al estilo de las obras americanas de esa época, que salvajemente derribaron hace no demasiado. Pero viendo toda una serie de cuadros suyos de los años 70, quizás pertenezca a una prisión, o algo parecido.

 

martes, 1 de julio de 2014

Dónde colocar un cuadro


“Habría que escribir alguna vez sobre (…) los sutiles cambios que experimenta un cuadro o una estatua si se lo retira de un lugar para ponerlo en otro”.
Está escrito en una carta de Cortázar de su primera época, esa en que su narrativa ofrecía continuas propuestas fantásticas: ese personaje que nota su suave tacto al tragarse conejillos; ese terrible repliegue, en “La casa tomada”, hasta la última habitación;…
Aparece, no podía ser de otra forma, en la página de la voz “Museos” de “Cortázar de la A a la Z” (Alfaguara, 2013) y esa magnífica fotografía del Rijksmuseum en la web Holland.com.

 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...