miércoles, 29 de diciembre de 2021

Pedro G. Romero

La exposición de Pedro G. Romero en el Sofidú (hasta el 28 de marzo) es una auténtica locura. Toca todos los palos, y no únicamente del flamenco, una de sus especialidades.
Teniendo en principio el edificio una distribución muy sencilla (el antiguo hospital distribuía sus salas alrededor de un enorme patio cuadrado), dirías que debería ser pan comido seguir de forma ordenada la exposición, pero es tanta la cosa presentada (con dibujos, fotografías, libros, panfletos, monitores, proyecciones, objetos de diverso orden,…)tantos los ambientes y formas en que está todo expuesto (con giros inusitados, llegas a subir y bajar por unas escaleras con aire de protoindustriales) que me hice un buen lío. Pensando sólo echar un vistazo, me di cuenta que tenía difícil despacharla como quien no quiere la cosa.
Luego quise recorrer un poco la nueva ordenación de la colección permanente, en la que teóricamente ya todo debían ser “fabes contades”, que se dice por aquí, pero acabe desistiendo, mareado como una sopa.
Pensar que el pasado mes de noviembre estuve en un sitio de Barcelona pillando unas cervezas, calamares y tortillas de patatas bien buenos con Pedro G. como vecino de mesa a mi derecha y que, atento al anfitrión, apenas si intercambié con él un par de frases… Lo creía únicamente un flamencólogo reprobado por los puristas, mientras que ese es sólo uno mínimo de sus intereses y saberes…


No veas la música de percusión que consigue el del monitor con esa tranca.

Ha vivido (y sigue viviendo) largas temporadas en Barcelona. Por eso tanta publicación libertaria de por aquí.

Por la que se va infiltrando paulatinamente el cante…


Esta colección haría las delicias de Carlos García-Alix.

De repente, en una sala, éste Rauschenberg castizo.


Esos fluorescentes de su época más conceptual han aparecido fotografiados por todos lados.


 

Rumba des îles


La oigo últimamente mucho. Es la Rumba des îles, de la banda sonora de “India Song”. Dialogan, dejándose ir por la música de fondo, Jeanne Moreau y Marguerite Duras.
De aquí a poco, con buenas condiciones, habría que volver a ver la película. Carlos d’Alessio firmó su música.
Aquí se puede oír la pieza:


 

lunes, 27 de diciembre de 2021

domingo, 26 de diciembre de 2021

Fundación María Cristina Masaveu Peterson


Se ve que la sede para exposiciones de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson se inauguró algo así como el mes antes de que se cerrase todo (“lo no esencial”) por la pandemia. Ahora no debe llevar ni un trimestre funcionando desde su reapertura. Posiblemente estas circunstancias sean las causantes de que, increíblemente, no sea excesivamente conocida. Pero no tardará en serlo, a tenor de lo visto en la exposición “Pintura española del s. XIX. De Goya al Modernismo”.
Fuimos a probar suerte y realmente se han gastado mucho tanto en la remodelación del palacete para hacer de él un pequeño museo como en personal y obra.
Pregunté si dejaban hacer fotografías sin flash y, muy amablemente, obtuve una respuesta negativa. Saqué luego mi libretita para anotar el autor y título de otro de sus cuadros y, también muy amablemente, una señorita me explicó que no estaba permitido arbolar bolígrafo o lápiz alguno. Que en todo caso podría hacer uso del móvil para anotar lo que quisiera. Le comenté mi extrañeza, ya que si sacaba mi tableta me podrían acusar de hacer fotos con ella, pero ante su sonrisa, fui anotando una serie de cuadros que, por una u otra causa juzgué interesantes.
La lista sigue a continuación. Cuelgo las fotos encontradas por internet por el orden señalado, aunque no pondría la mano en el fuego asegurando que las de Casimiro Sanz, Agustín Riancho y Evaristo Valle sean exactamente las que cuelgo.
Cecílio Pla - Escena de playa, 1013.
Martín Rico -Granada, 1871
Luis Álvarez Català - Nápoles 1879
Casimiro Sainz - Un parque 1880
Eduardo Rosales - Naranjero de Algezares, 1872
Agustín Riancho - Paisaje belga 1874
Evaristo Valle - la señora mayorazga en la romería, 1906
Julio Romero deTorres -Pesadumbres, 1906
Santiago Rusiñol - Interior con figura femenina, 1890/91
Grand bal, 1891
El espacio y su obra (con gran dominio de la de Sorolla en la colección, pero lleno de cuadros de otros pintores, quizás con predominancia de pintura catalana), merecen enormemente ser descubiertos, si no se ha hecho ya y soy yo el que estaba en la inopia.












 

viernes, 24 de diciembre de 2021

Fábulas fantásticas. Colección del Museo de Arte Moderno de México


He leído por ahí que Madrid se han convertido desde hace unos años realmente en la plaza financiera europea de Latinoamérica.
Eso tiene consecuencias y fenómenos colaterales de todo tipo. Ahí está la Casa de Mexico en la ciudad para demostrarlo en sus aspectos más agradables. En una rápida pasada vi que alojaba un restaurante (de la especialidad, claro) con una estrella Michelin, una librería que me pareció muy bien nutrida, con todo tipo de libros mexicanos (amplísima colección del Fondo de Cultura Mexicana) o de autores mexicanos, una instalación navideña que ocupa su escalera principal y un complejo entramado de pisos con exposiciones.
La exposición que me interesó de las actuales fue “Fábulas fantásticas. Colección del Museo de Arte Moderno de México” (hasta el 6 de febrero.
La verdad es que el arte mexicano moderno, al menos en su vertiente abierta a lo fantástico que está representado ahí, no me convence demasiado, pero en “Fábulas fantásticas” están representados casi todos sus grandes nombres y me interesó ver, por ejemplo, dos o tres piezas de Leonora Carrington.



Fondo de la exposición navideña, en la escalera principal de acceso.


Escalera lateral de acceso, que me parece es también entrada para el restaurante.
 

sábado, 18 de diciembre de 2021

Japón. Una historia de amor y guerra

La exposición “Japón. Una historia de amor y guerra” (hasta el 30/1/22 en el CentroCentro -no sé cómo se hace para poner el segundo centro boca abajo- de Madrid), como está hecho a consciencia y cubre un amplio espectro con numerosas muestras de arte y de arte aplicado del país del sol naciente -que se decía antes- puede ir muy bien para distinguir entre lo que realmente te interesa y lo que no de esa cultura.
Viéndola puedes confirmar las razones por las que los grandes nombres (Hiroshigue, Hokusai) aparecen siempre destacados, así como, junto a la delicadeza de los dibujos impresos en alguna seda, la presencia de armaduras y elementos que hablan de una sociedad que, además de capaz de la más alta belleza, lo era también de la mayor violencia.










 

jueves, 16 de diciembre de 2021

Real Círculo de Bellas Artes

Estando en el Real Círculo de Bellas Artes, nueva visita a la permanente, que tiene mucho cuadro. Los hay no muy atractivos, pero unos cuantos nombres (Van Reymenswale, Zurbarán, Velázquez, Ribera, Goya, Zuloaga, Zóbel… no decepcionan.
En la vez anterior subía ya a la las alforjas a Fernando Labradas. En ésta, una escultura de Mateo Inurria.


















 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...