jueves, 26 de octubre de 2023

Maria Girona


Teníamos previsto acudir a la Galería Esther Monturiol para ver la exposición de Artigau, que se acaba en una semana, pero un reincidente cartelito en su puerta anunciando que, excepcionalmente, la mañana escogida la galería estaba cerrada, nos ha dejado, además de sin Artigau, con cara de tontos.
Esta mañana, no obstante, me he acordado que ahí cerca están los Espais Volart de la Fundació Vilà Casas, donde se exhibe (en esta ocasión hasta el 14 de enero) “María Girona. Contemporània de si mateixa”, y eso nos ha salvado la mañana.
Victòria Combalía habla a menudo de María Girona. Entiendo que en esta exposición, que ha comisariado conjuntamente con Àlex Susanna, ha hecho otro tanto, si bien de otra manera.
Sin apenas textos, la sala exhibe mucho cuadro -completando gran retrospectiva-, repartidos por capítulos encabezados por una expresión que establece cada uno de los trazos que van componiendo un esbozo total de su obra. También hay una vitrina llena de documentos y una pared con fotografías que hablan de una cierta filiación: la de los alumnos de Eina con María Girona y Rafols Casamada.
Quien dude si ir, que vaya sin miedo: no dejará de encontrarse varios de los fruteros tan característicos de la pintora.






 

jueves, 12 de octubre de 2023

Galleria dell'Umbria

Unas últimas fotos de la Galleria del”Umbria, en Perugia.
1- Gian Lorenzo Bernini (a quien sólo conocía como enorme escultor y arquitecto). Ritratto di gentiluomo, 1655-1660.
2- Orazio Lomi Gentileschi. Santa Cecilia che suona la spineta e un angelo, 1615-1621. A mí no me acaba de convencer su aspecto como de estampita, pero como es venerado por aquí, lo cuelgo.
3- Gerardo Dottori. Tramonto lunare, 1930.
4 y 5- El reloj del Palazzo dei Priori, sede de la Galleria, desde dentro.







 

martes, 10 de octubre de 2023

John Berger. Permanent red


Con eso de que iba a estar todo el verano, que hacía tanto calor que no venían ganas y demás, he acudido a La Virreina a ver “John Berger. Permanent red” al ultimísimo momento, aunque he visto que lo han prolongado finalmente una semana (hasta el 22 de octubre).
Es, desde luego, al Berger más combativo al que nos acerca Valentín Roma en la Virreina. Ya en las primeras salas vemos toda la serie de publicaciones marxistas para las que trabajaba, aunque por cuestión de práctica, lejanía y edad no me resulten familiares ni hoy en día las tuviera asociadas a él.
En la tercera sala, un banco invita a sentarse (aunque no es de los cómodos: demasiado cerca de la pantalla y sin respaldo) ante una gran pantalla desde la que Berger, con su pausada pero decidida y muy explicativa voz, nos cuenta entre otras la historia de Orlando Letelier y, a partir de detalles de su relación personal con él, dedicándole un poema, nos lo aproxima extraordinariamente. Luego ensaya otro tanto con Ajmátova. Me levanto para ver la duración del vídeo, de los muchos que hizo para el Channel Four, y veo que es de una hora. Decido dejarlo para otro momento, con más calma.
Veo entonces que en la siguiente sala hay dispuestos por las paredes monitores, todos enfrontados a una butaca, desde la que poder contemplar diferentes capítulos de la famosa serie “Ways of seeing”, luego parcialmente recogidas sus disquisiciones en libro. Decididamente es para acudir y observarlos con calma, dejándose llevar a las reflexiones que provoca. Lo ideal sería -como recuerdo pasó hace unos años- que una plataforma televisiva los ofreciera y pudieras entregarte a ellos, a tu ritmo, en casa.
Paso entonces de largo los otros anzuelos en forma de vídeos (hay, por ejemplo, una larga conversación suya con Susan Sontag que promete…) y me pongo a ver sólo las fotografías, dibujos y textos cortos que hay dispuestos por las paredes, con la idea, de difícil cumplimiento, de volver otro día con tiempo y predisposición.
Porque la exposición es en realidad -lo creo decididamente- esto: una incitación a entrar, y seguir ahí, en John Berger.







El programa de mano (de esos tan buenos que hacen en la Virreina), de la exposición, que está ya agotado y no me he podido llevar a casa, y eso sí que sabe mal. Se podía haber leído mediante un código QR de esos, pero no estoy muy habituado y no lo he hecho. Vas a comparar con el tacto y perfecta distribución de los escritos en el papel…
 

lunes, 9 de octubre de 2023

Galleria dell’Umbria, (Perugia)

Avanzo en el recorrido por la Galleria dell’Umbria, de Perugia, y cuelgo unas cuantas obras más que me parecieron remarcables:
1- Aquili Antonio, llamado Antoniazzo Romano (atribuido). Madonna col bambino, 1475.
2- Fiorenzo di Lorenzo. Madonna dei Raccomandati, 1476.
3- Baúl de la época.
4- Pietro di Lorenzo Ubaldini, llamado Piera di Cosimo. Compi Anto seul Cristo morto, 1510.
5 y 6- Bernardino di Betto, llamado Il Pinturicchio. Pala di Santa Maria dei Fossi, 1495/96.
Sobre todo de este último, el Pinturicchio, vimos por la Umbría otras obras de esas que llaman la atención.
Pero seguirán otras de la misma Galleria, el museo de arte más impresionante de la región.








 

miércoles, 4 de octubre de 2023

Galleria dell´Umbria

Sigo con la Galleria dell’Umbria, en Perugia. Tras Piero, te encuentras con otras tantas joyas, como la Madonna della Consolazione, La adoración de los magos, las tablas de los milagros de San Bernardino o la de la Anunciación (Perugino) o, para comparar, la correspondiente a la Annunciazione e San Luca (Bonfigli).






 

lunes, 2 de octubre de 2023

El Polittico di Sant’Antonio de Piero de la Francesca

En la Galleria Nazionale dell’Umbria, tras un par de cuadros mas o menos truculentos, cambia el panorama. Se entra en una sala acondicionada solo para el “Polittico di Sant’Antonio”, de Piero de la Francesca. De la impresión, desde luego, de haber entrado en una capilla en la que se le rinde (merecido) culto.

Un detalle de un crucifijo

Y uno entero, dentro de las truculencias.

Para, de repente, en una sala acondicionada solo para él “Polittico di Sant’Antonio”, de Piero de la Francesca. De la impresión, desde luego, de haber entrado en una capilla en la que se le rinde (merecido) culto.





 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...