miércoles, 28 de agosto de 2019

Mirando al.horizonte

Estoy pensando en que en esta secuencia de fotografías está explicado casi todo.
1.- Portada de Leopoldo Pomés para la revista Grúa.
2.- Fotografía de Gianni Berango Gardin
3.- Fotografía de Carmen Romero (robada de su muro espero que impunemente)





 

martes, 27 de agosto de 2019

Muere Leopoldo Pomés


En el món hi ha escletxes
llavis d’amor
i orenetes en els somnis de tothom.
En el món hi tomben les vides
cap a les fustes de la mort
Leopoldo Pomès, 1954-56.

(Retrato de Guillem Salvat) 

jueves, 22 de agosto de 2019

Galería Víctor Saavedra

Marcos Palazzi

Adriana Oliver

Ana Sardà

Los dibujos de Moira Franco...

Pero si hay una galería en la calle Enric Granados que sigue en agosto defendiendo a los artistas de su escudería, ésta es la Victoria Saavedra. Va siendo ya una costumbre francamente agradable ir a ver la exposición de turno de la galería y entablar, tras una ronda por las piezas con su dueño y responsable de cicerone, una conversación con él sobre la situación del mundo del arte en Barcelona y el arte en general.
Pionera en esa calle, mientras sigan existiendo locales como la Victor Saavedra, Enric Granados no estará aún en el fondo del pozo al que los nuevos traspasos parecen estar colocando.

De diferentes tipos y tamaños.

Fina Oliver


 

miércoles, 21 de agosto de 2019

Retablo de los Santos Abdón y Senén de la Iglesia de Sant Pere de Terrassa (Jaume Huguet)


Es el retablo de los Santos Abdón y Senén de la Iglesia de Sant Pere de Terrassa, aunque esté expuesto en la vecina de Santa Maria. Solo por ver esta obra de Jaume Huguet ya vale la pena la visita del conjunto de las iglesias románicas, aunque resulta que hay además otras cuantas cosas valiosas en ellas.
De momento, la vista general y unos pocos detalles. Como la restauración es reciente, se ve todo con una enorme precisión. Se puede notar, así, la truculencia asociada a ciertas historias.






 

sábado, 17 de agosto de 2019

Maria del Mar Bonet por Tony Catany

Foto que se popularizó, por portadas de discos y cosas así.

Entre los cantantes de los Setze Jutges, la de Maria del Mar Bonet era una presencia muy especial, que se acrecentó luego con sus incursiones por la canción tradicional de ‘ses illes’, las músicas del norte de África o, simplemente, la canción mediterránea. Ella, su imagen tan integrada con todo eso, rodeada de unos músicos siempre extraordinarios.
En la excepcional exposición del Palau Robert (hasta el 17 de noviembre), muy bien montada, en vez de establecer un típico recorrido por su carrera, tienen la habilidad de presentar a Maria del Mar Bonet desde la mirada del fotógrafo Tony Catany, en cierta manera, como se sostiene en el recorrido, co-autor de la imagen pública de la artista. Pero el acierto llega al punto de, a base de hacer ver que los motivos, los ambientes, el gusto por ciertas cosas de Maria del Mar eran, en un proceso de enriquecimiento mutuo, totalmente compartidos, convertir la exposición en un retrato completo a dos bandas, en pleno entendimiento. Y en un homenaje también muy especial a Tony Catany.

Una de las primeras fotos, de los años 60.

A la derecha en Cadaqués. Unas imágenes con carga de profundidad, muy ligadas a la época.

En el American Soda. Da pena ver en qué se ha convertido el local.

Ésta se utiliza como imagen de la exposición.

Todo muy buen instalado, con las paredes en ese tono que hace resaltar, pero de una forma serena, sin sobresaltos, lo que está colgado en ellas.

Vídeo de unos 15 minutos efectuado para la exposición en el que Maria del Mar Bonet, en un juego de espejos, habla de Tony Catany. Una reclamación lanzada a esta exposición y tantas otras: ¿por qué un mísero y austero banco de tres plazas, duro y sin respaldo alguno para poder presenciar desde él el vídeo?

Un retrato de Tony Catany, efectuado por ahora no recuerdo y no encuentro qué fotógrafo.
 

jueves, 15 de agosto de 2019

Cardenal Borja (Velázquez)


Con esa mirada tan bien reflejada por Velázquez en su dibujo (que posee la Real Academia de San Fernando, donde saqué la foto), no podía ser el retratado un don nadie. Es el cardenal Borja, descendiente de la famosa familia y, según la biografía que presenta la Wikipedia (en el primer comentario el enlace), alguien al que se le podría aplicar bastante bien eso de “más papista que el Papa”, toda su vida enfrentado a Urbano VIII en la lucha ante el protestantismo.
Veo que el dibujo está sacado entre 1643 y 1645, año de la muerte del cardenal. Un dato que le añade, me parece, un punto adicional de fascinación.

 

martes, 13 de agosto de 2019

Rafael Barradas en el Melba

Quiosco de Canaletas (1918)

Asociado mentalmente con su amigo el también uruguayo Torres Garcia, sé que hay gente a la que no le gusta la obra de Rafael Barradas, quizás porque tampoco les gusta la del primero. Y, sin embargo, a ver quién encuentra una obra tan luminosa y singular como la suya.
Hay otra cosa. Debido a su gran relación con Barcelona (o L’Hospitalet, vaya), es de esos famosos que a base de muy pocas personas interpuestas los tienes por muy familiares. Aquello de que has dado la mano a alguien que....
Estas dos obras las vi y fotografié hace casi un año en el MELBA.

El circo más lindo del mundo (1918)
 

sábado, 10 de agosto de 2019

Lata de sardinas


He estado dudando si guardar tal cual la preciosa lata, pero al final, dada mi situación de provisional Rodríguez y lo limitado de mis recursos y habilidades para cubrir ese estado, la he abierto y, cuál Carpanta, he dado buena cuenta de ella.

Antes, eso sí, le he sacado esta fotografía, para inmortalizar su recuerdo. 

viernes, 9 de agosto de 2019

Retrato de Ramón Gómez de la Serna (Diego Rivera)


Bastante antes de ponerse a fondo a crear sus famosos murales, o de pintar a su compañera Frida Kahlo, parece que Diego Rivera hasta pasó una época cubista y todo. En el MALBA de Buenos Aires está este retrato de Ramon Gómez de la Serna , de 1915.

Puede verse como una obra derivada de la moda impuesta por Picasso y Braque, recordando quizás más, por alguno de sus temas y colores, a Juan Gris. Pero leyendo algún dato biográfico de Rivera, doy por pensar si no vendrá más la influencia de la que era su pareja entonces, la pintora Angelina Beloff y ya puestos, a través de ella, de otros pintores rusos, como los futuristas o los colores de entonces del mismo Kandinsky. 

miércoles, 7 de agosto de 2019

Museo de Bellas Artes de Buenos Aires

Y aquí otros cuantos cuadros del Museo de Bellas Artes de Buenos Aires que fotografié hace casi un año. Éstos de nombres más locales, o cuando menos para mi desconocidos. De hecho digo sólo los que he podido rescatar y deducir de las desenfocaras cartelas.


Pompeyo Audivert,


Antonio Berni.


 

martes, 6 de agosto de 2019

Museo de Bellas Artes de Buenos Aires

Aún tengo por la tableta imágenes de cuadros que me atrajeron y se dejaron fotografiar en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, hace ya casi un año. Cuelgo hoy las que corresponden a grandes nombres de la pintura y otro día lo haré con otras de pintores cuyo nombre no me dice tanto, pero su obra sí que me lo dijo.

Torres García

Léger

De Chirico

Rembrandt
Dégas

Ahora no estoy seguro: ¿Utrillo?

Y cuelgo ésta, aunque no sé a quién atribuirla.




 

lunes, 5 de agosto de 2019

José de Ribera


Éste señor del magnífico grabado, José de Ribera, me llama cada vez más la atención cuando descubro algún cuadro suyo por algún museo. No fue siempre así. Recuerdo que me decía que Ribera daba el tono a las colecciones de pintura de museos como los de Bellas Artes de Valencia, o de Sevilla, y eso era entonces para mí no un elogio, sino toda una desesperación.
Luego, quizás porque hay obra suya por muchos sitios (claro está en El Prado, en Nápoles, hasta en nuestro MNAC), fui dándome de narices con sus santos, con esos viejos de torso desnudo, colgados de sus brazos, cosas de éstas. También en esos fondos oscurecidos, si no negros, que hacen resaltar sus cuerpos, luminosos.
Éstos, capitaneados por una "Santa Inés" (Agnes), los pesqué en la Gemaldegalerie de Dresde. Ya no les hice feo alguno.




 

jueves, 1 de agosto de 2019

Aurora Gasull

Itziar González y Aurora Gasull en la presentación de la “Pantalla Interior” del CCCB dedicada durante todo el mes de agosto a ésta última. Detrás se aprecia evolucionando a “un senyor de Cardedeu” de Dani Ensesa en su “Divertiment” (2009), con música de Djiango Reinhardt.

Viendo sus piezas me preguntaba ¿cómo debe hacerlo? Me la imaginaba delante de su ordenador, ensayando algo, luego haciendo una pequeña variación en función del resultado, más tarde otra prueba, y así no una o dos sino cientos, para cada elemento de cada una de ellas.
No es que el enorme hall del CCCB sea el lugar idóneo para verlas. Las piezas de aurora Gasull piden a gritos un local íntimo -aunque puede ser grande si la pantalla lo acompaña-, insonorizado, forrado de una espesa moqueta negra. Un sitio donde entrar y disponerse a ver y a oír, aquí fundidas estas funciones en un único sentido, sin que nada del exterior, ni luz ni ruido, si no son nuestros mismos sentimientos apelados desde la pantalla, nos perturbe.
El hall, feo, destartalado, lleno de ruidos de la gente que va hacia el mostrador y de ahí a las exposiciones del Centro, es todo lo contrario y, aún así, recomiendo vivamente que durante este mes de agosto que hoy se inicia se acuda al CCCB, se entre en el patio, se deje para después la observación de todos esos críos ensayando movimientos de baile ante su reflejo sobre el cuarto muro (el de cristal) del mismo, se baje hacia el subterráneo (han habido siempre “caves” no emparentadas con el infierno, como las jazzísticas del Paris de los existencialistas) y, llegando abajo, se gire hacia la izquierda, se avance entre sillas colocadas para la ocasión hasta lo más cerca posible de la pantalla, para envolverse con su contenido, y se observen las siete piezas. Se les “preste atención”, como dice Itziar González en el programa que hace Aurora Gasull, pues nos está prestando a nosotros la atención que ha puesto ella en la música que sigue e ilumina con sus geometrías. Y hay que aprovecharlo.
También dice otra cosa, bueno, bastantes más, en su escrito Itziar González. Cosas como, haciendo gala de su afición a jugar y sacar interpretaciones muy pertinentes y poéticas de las palabras, lo revelador del nombre de la artista, Aurora. O como el paralelismo que traza entre sus trabajos y sus acciones como la violoncelista que dice su biografía fue.
Eso me hace ver que he indicado mal el circuito hasta la pantalla. Recomiendo antes de girar a la izquierda hacerse con un programa de mano que hoy estaba puesto a la entrada, a la derecha. El programa servirá luego para llevarlo a casa y leer atentamente el texto introductorio del que hablo y -si no se hace durante el segundo o tercer pase de la aproximadamente media hora de función- los que la misma Aurora Gasull ha escrito para explicar cada una de sus piezas. Pero antes, sugiero que se utilice, de poder ser, para entrar en contacto de verdad por el orden en que están colocadas las diferentes composiciones del programa, que es su orden cronológico de creación, desde el 2003 hasta 2018.
No estoy diciendo que vaya a mejor y que, por lo tanto, las primeras piezas sean prescindibles, porque hay entre ellas unas magníficas, que yo seleccionaría entre las mejores. Pero está interesante ver ese proceso que me ha parecido distinguir hacia, por un lado, la abstracción, por otro, la -dificilísima- simplificación, hasta llegar finalmente a la absoluta perfección que son, para mi gusto, estos 2 minutos 54 segundos de su “Estudi Cromàtic”, que ha elaborado a partir del Preludio I (BWV 846) de J. S. Bach. Un estudio cromático que vemos que se inicia con un punto blanco que crece a línea blanca sobre negro, para vibrar en múltiples sinusoidales blancas y acaba, después de todo el abanico de colores, también en otras blancas, para apagarse mediante justo el proceso inverso.
¿Cómo debe hacerlo Aurora Gasull? A Itziar González, según ha explicado, le sobrevino esa misma curiosidad y, siendo vecinas, acudió a ver cómo iba moldeando una pieza. En el texto explica lo que, groseramente, explico ahora aquí. Parte de un estado de quietud, de una posición, y del siguiente. Y entonces determina cómo será el movimiento entre ambos. Parece fácil, ¿eh? Pues anda, a probarlo. Y suerte...

“Sonades a la calor del foc” (2010), sobre música de Mestres Quadreny.

Ídem

De “A smile” (2016), sobre música de Messiaen.

Y del “Estudi cromàtic” (2018) sobre un preludio de Bach. Pero mejor acudir al enlace que he incluido en el texto, para poder apreciar en su totalidad esta maravilla.
 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...