martes, 26 de noviembre de 2019

Escenarios operísticos


No soy mucho de óperas, por una cierta aversión estructural y una cierta herencia educacional, a la que se suma algún mal encuentro y bastante pereza actual, que me mantiene alejado. Pero, si debiera escoger alguno de los ambientes que constituyen el “Ópera, pasión y política” del Caixaforum (hasta el 26 de enero), mira por donde me quedaría con el Londres del “Rinaldo” de Händel. Concretamente (lo apunté) “Lascia ch’io pianga mia cruda sorte” (enlace, con Cecilia Bartolí, al final).
Las fotos que hice corresponden, sin embargo, al escenario de la Venecia de Monteverdi. Pas mal tampoco. Como el Milán del coro del “Nabuco” de aversión, claro.


 

jueves, 21 de noviembre de 2019

¿Arte sonoro?

Palazuelo. Él mismo lo asocia con lo musical, diciendo que se trata de un cantoral.

¿Arte sonoro? Así, entre interrogantes, se preguntan en la exposición de la Fundació Miró (hasta el 22 de febrero), para la que ayer condujo (muy bien) una visita guiada Arnau Horta, su comisario.
No hay partituras de música, hechas por músicos como Mestres Quadreny, que pueden pasar por obras de arte plásticas, pero sí obras de artistas que convierten otras cosas en algo parecido a partituras que, incluso, se intentarán interpretar en la Miró.
También hay pinturas que pueden definirse como musicales, obras que juegan con el sonido como máximo protagonista y, sobre todo, investigaciones conceptuales sobre el sonido y, especialmente, su imposible contrario, el silencio.
¿Qué sonido tiene el silencio? Se preguntan varios artistas, buscándolo. Parece que las respuestas anulan, por improcedente, la pregunta. No existe el silencio, como, según Horta, no existe el arte sonoro.
En los pies de foto, una serie de comentarios sobre lo captado durante la visita.

Al fondo de la gran sala del primer piso, el “Silence” de Miró, traído del Pompidou para la ocasión.

Beuys también investigó sobre el silencio. Embadurnó estas latas de la película “El Silencio” de Bergman con un óxido de Zinc que la hacía improyectable, con lo que produjo un doble silencio.

Una chica sigue las instrucciones impartidas por Laurie Anderson, coloca los codos en la mesa, se hace con las manos unos altavoces y entonces oye las vibraciones de su sistema nervioso.

Una “fuga” de Mikalojus Konstantinos Ciurlonis, de por 1901. A su lado había un “Nocturno” de Whittier que también nos lleva al espectro musical.

A la derecha un cuadro de Sonia Delaunay, todo ritmo de formas y colores.

Un pequeño cuadro de Miró de la propia Fundació: Música del crepúsculo V.

Hice otra foto para captar más de cerca esta “partitura” de puntos y colores y me salió borrosa.

Kos establece todo un dispositivo a base de micrófonos y amplificadores para captar el sonido de un bloque de hielo derritiéndose.

Parece que ésta fue la primera escultura de Baldesari. Metiendo la cabeza en el extremo de esa trompa el visitante puede oír una fuga de Beethoven, que éste hizo estando ya completamente sordo, bien necesitado, pues, de algo más que está trompetilla para la oreja.

Arnau Horta señala orgulloso el dispositivo que le han dejado instalar en esta sala de la permanente de la Fundació, con ese tríptico final de Miró. Ese puntito negro de un extremo del cuadro central emite una obra de Rolf Julius que puede acompañar muy bien la meditación a la que llevan estas obras tan despojadas, hasta la extrema sencillez, de Miró. Luego ya sólo quedó acudir al patio interior y escuchar la instalación colgada del viejo olivo.
 

Pierre Deffontaines

Quedaron, entre otras imágenes de la entrada del acto de la Societat Catalana de Geografia dedicado a Pierre Deffontaines -el geógrafo que fue, con tanta incidencia en el mundo cultural local, director del Instituto Francés en Barcelona de 1939 a 1964-, un par de sus detallados dibujos que pueden verse en el claustro de la Casa de Convalecencia, sede del Institut Català d’Estudis.
Las vuelvo a reproducir aquí, entre otras imágenes de la exposición, que merece una visita y mirada curiosa.


Vista de Begur y la playa de Pals.

Sa Riera (Begur)

Montserrat

Vista parcial de la exposición.

Quien se cruza por detrás del cartel y columna me parece que era el actual director del Instituto Frances en Barcelona.

Balaguer

Lleida


 

martes, 5 de noviembre de 2019

Montesol


Tras sus apuntes y óleos impresionistas de Barcelona y de Madrid a Montesol le ha entrado con fuerza la fiebre Fortuny. Hace poco me perdí su tour de force en el MNAC con su versión en vivo de la enorme batalla de Tetuán, creo que a escala 1:1, y ahora casi me pierdo (solo quedan unos días, pues cierra esta misma semana) esta “Visió de Fortuny” en la Galeria d’Art Aragó 232 (entre Balmes y Enric Granados, lado mar).
Entras, parece que te lo vayas a comer en un momento, pues se trata de una galería pequeña, pero no es así. Hay piezas con carácter, que van más allá de recordar a Fortuny. A verlas en su conjunto y acercarse a pescar el virtuosismo de ciertos detalles. Como en los buenos Fortuny, de hecho.







A la derecha, de la acuarela de El Condecito.


La galería y sus señas. A apresurarse si aún se quiere pescar...
 

lunes, 4 de noviembre de 2019

América Sánchez


En una sala de “America Sanchez. Clàssic Modern Jazz Tropical” (Palau Robert, hasta el 23 de febrero), Juan Riancho llena toda una pared con logos diseñados por Juan Carlos Pérez, el gran Anerica Sanchez. Entras, los ves y, fijándote en uno u otro que te resulta muy agradable y familiar, dices: “¿Pero éste también lo hizo él? Luego lees el texto introductorio de ese espacio de la exposición y empieza señalando ese misma, inevitable, pregunta.
Con la tableta me puse a hacer fotos de unos cuantos de ellos, ya amigos personales...














 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...