lunes, 31 de octubre de 2022

Glyn Philpot


En la Pallant House Gallery de Chichester pescamos una muy completa retrospectiva del pintor Glyn Philpot, con retratos de regusto clásico luego con concesiones a nuevos estilos.
He seleccionado y cuelgo aquí los que más me gustaron y los reflejos permitían. No queda reflejado lo que se notaba muchísimo en la exposición: su progresiva deriva hacia motivos cada vez más de gusto homosexual.









 

viernes, 28 de octubre de 2022

El museo de Chichister

Desgraciadamente moví la tableta y no me quedó rastro de la cartela que indicaba quién era el artista de esta pieza. He estado una hora esta mañana para encontrarlo, pero he fracasado.


Chichester tiene un museo de pintura de campanillas. Consultando previamente el contenido de su colección permanente, me preguntaba como era posible que un museo de una ciudad relativamente modesta pudiera atesorar tanto artista de renombre del siglo XX.
En parte pude responderme la pregunta viendo un par de salas donde se encuentran buena parte de ellos: ¡se trata de cuadros miniatura! Al parecer la idea surgió pensando en las casas de muñeca…

La mini-galería, repleta de cuadros de artistas con renombre.

Vanessa Bell (el retrato) y Duncan Grant (el bodegón).

Augustus John
 

viernes, 21 de octubre de 2022

Rubens à Genova


Aunque después me caigan chuzos de punta a mi cabeza y dardos donde más duela, diré que en general no profeso ninguna atracción por los cuadros de Rubens, pero acudimos a la exposición del Palacio Ducal de Génova (Rubens a Genova, hasta el 23 de enero), que se anunciaba por todos lados, y no me arrepiento en absoluto de ello, por varias razones, entre las cuales:
-Que “está muy bien puesta” (cosa que suele decirse cuando vas viendo que circulas por la exposición siguiendo un trazo claro y siguiendo un discurso pertinente, que entiendes).
-Que teniendo cuadros de Rubens del patrimonio local (el pintor estuvo ejerciendo dos largas temporadas en la ciudad, siempre siguiendo los designios de sus mecenas), comprende también cuadros suyos venidos de otros sitios.
-Que sus cuadros se combinan con los de otros pintores locales, dando como resultado un retrato muy fehaciente de la ciudad de Génova en su edad de oro, apareciendo todos los nombres que luego veríamos repetidos una y otra vez por calles y palazzos.
-Que su recorrido te permite ver una de las salas más decoradas con frescos del Palazzo Ducale.

Luego vimos en la Iglesia de Gesú el enorme cuadro sobre los milagros de San Ignacio de Loyola, de los que estos parecen preparación.



Posiblemente Claudia Lomellini (por 1600), de Guilliam van Deynen. Puesto ahí para mostrar la riqueza que exhibían las damas aristocráticas de la ciudad.

El rostro de ella recuerda una modelo muy reiterado en Rubens.

Probablemente Isabella Clara Eugenia y Caterina Micaela (por 1570), de Sofonisba Anguissola. Pero le saqué una foto porque me recordaron a las dos hermanitas de “The shining”, de Kubrick.




Los frescos de una pared del Palazzo Ducale.

Y del techo.
 

jueves, 20 de octubre de 2022

Català-Roca




Hasta ayer no conocí en persona a Laura Terré, quien entre otras muchas cosas es la responsable de este año Català-Roca, el de su centenario.
Espero que se entienda mi emoción cuando vi que en la primera transparencia de su presentación sobre Francesc Català-Roca en la sede de los ingenieros aparecía el librito que le dedicamos en el Cineclub Associació d’Enginyers en 1989 (al acabar, Andreu Català, hijo del fotógrafo, también lo alabó, como primer libro dedicado a su padre) y que en la siguiente entresacaba una frase del mismo, que le servía para enmarcar el enfoque de la conferencia.
Un enfoque, visto con cierta perspectiva,muy inteligente, pues sin olvidar que se encontraba entre un público que no tenía por qué conocer a fondo la obra de Català-Roca, no cejó de, por un lado, situar las bases de sus fotografías en el conocimiento de los retratos de Man Ray (y proyectó en ese momento un magnífico retrato que éste hizo a Paul Élouard) y, por otro, de combinar las fotografías más populares de Francesc Català-Roca con unas cuantas que, sí no eran inéditas, por lo menos yo diría que no han circulado demasiado.
Las semejanzas entre las fotografías de calle de Francesc Català-Roca de los primeros años 50 con las de Henri Cartier-Bresson, pese a que el primero no supo del segundo hasta 1955; la modernidad que suponían unas fotografías que no respetaban las reglas no escritas sobre la situación de la línea del horizonte, la necesidad de que los límites del encuadre no recorten figuras o que exigían que el primer plano fuera más relevante que el segundo, fueron de las muchas cosas tratadas por Laura Terré en su caracterización de la fotografía de Català, visualizada con muy bien escogidas fotografías de calle, de arquitectura, tauromaquia, etc. en las que fue un maestro, y que hizo que el respetable saliera boquiabierto y con ganas de ver más y más del fotógrafo.
Es por esto que se echa en falta la gran exposición retrospectiva que había de cerrar las conmemoraciones del centenario Català-Roca, que me dio la impresión que se retrasa más y más. ¿Alguien creería que en Francia se celebrase el centenario de Cartier-Bresson y no comportase la correspondiente estudiada, bien preparada, extensa gran exposición suya en, por ejemplo, el Gran Palais? Pues parece que está pasando con “nuestro HCB”.


¡1962!

Laura Terré nos hizo ver la osadía de colocar en primerísimo plano del retrato de Dalí en el Park Güell a este buen hombre de la boina.


Los libros que nos ha dejado Català-Roca

La Vía Laietana con el adoquín ocupando el 70% de la foto, y ese señor de la derecha cortado, dando aún más impresión del dinamismo de la calle.

La combinación delas tres chimeneas, que marcan el entorno, con el tiovivo.

Al margen del juego Maestro con las Luces y sombras, hay que leer los textos de los anuncios y combinarlos con la acción captada, en una nota de humor que nunca faltó en las fotografías de Català-Roca.

El rostro de esa señora que fue a recibir a un hijo que llegaba en el Seminaris al puerto de Barcelona.

La fotografía de la serie sobre el edificio de la Seat de plaza Cerdà escogida y popularizada. Francesc Català-Roca, el fotógrafo de la gran arquitectura de su momento.

Hay aún mucho que explorar por el archivo de Català-Roca. Aquí fotos que hizo aprovechando un encargo de la Editorial Blume por el que recorrió America en busca de cerámica popular. Le pregunté luego a su hijo y me comentó que el convenio firmado con el Colegio de Arquitectos (que atesoraba todo su voluminoso fondo, no sólo las fotografías de arquitectura) finaliza ahora. A ver qué va a ser ahora de él…

Con esta fotografía acabó su Presentación Laura Terré.
 

sábado, 8 de octubre de 2022

Towner de Easbourne

Para acabar con los cuadros que fotografié en la Towner de Easbourne, estos pocos. Todos procedían de dos exposiciones conectadas: “A Life in Art: Lucy Wertheim, Patron, Collector, Gallerist” y “Reuniting the Twenties Group: From Barbara Hepworth to Victor Pasmore”
1. The chess players (Vivian Pitchforth, 1925). Eso, según la información del propio marco del cuadro. Pitchforth he visto que tiene otro cuadro de ese titulo en el que sí aparecen dos jugando claramente al ajedrez. ¿Será un error museístico o un divertido juego de insinuaciones?
2. An Allegory of Social Strife (Archibald Ziegler, finales años 20).
3. Blomfield Terrace (Suzanne Cooper, 1936)
4. Lamentablemente, la foto me salió, además de oscura, borrosa, con lo que no puedo ahora leer su cartela. Deduzco que se trata de un cuadro de Helmut Kolle, pero no he podido encontrarlo por internet.






 

jueves, 6 de octubre de 2022

Robert Greenham


Otro pintor de los años treinta pescado en una exposición de la Towner de Eastbourne: .
Aquí “On the beach” y “Hilary”, ambas de 1934.


 

miércoles, 5 de octubre de 2022

Christopher Wood

En la Towner de Easbourne vimos cuadros de toda una Escuela de pintores de la primera parte del s. XX bastante curiosos.
Uno de ellos era Christopher Wood, aunque a veces tira demasiado hacia lo infantiloide.






 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...