martes, 26 de septiembre de 2023

Rajoletes en Esplugues de Llobregat


La visita al Museu de la Rajoleta, de Esplugues de Llobregat, puede complementarse con la colección de mosaicos de épocas anteriores que presenta el de Can Tinturé. Piezas que se utilizaban en las casas más comunes para alicatar paredes.

Modelos básicos…



Formas elementales de pájaros o animales.

La “butifarra”.

La pieza partida en dos triángulos y las diferentes distribuciones que permitía.

El azul, uno de los colores más baratos (a base de cobalto).






Mosaico árabe, de los más antiguos de la colección.
 

sábado, 23 de septiembre de 2023

El festival Qingming junto al río (Zeduan)

Fragmentos de la copia de “El festival Qingming junto al río” (Zeduan) que figuran en el Garden of Fine Arts of Kyoto.







 

California Dreamin (Darcy Padilla)

Sabía del declive de Detroit. Entre una actividad económica muy focalizada en la industria del automóvil y la deslocalización geográfica se le ven razones.
Pero no sabía del declive de San Francisco, la ciudad californiana, que últimamente me va llegando de diversas fuentes. Una fue la exposición de Darcy Padilla en el Visa pour l’image de este año en Perpignan, “California Dreamin”.
Barrios donde van a parar cantidades ingentes de personas sin techo resulta que, al cabo de un tiempo, te das cuenta que llega a ser el mismo centro de la ciudad. En la exposición se decía que California es el estado norteamericano que tiene el triste mérito de acoger al mayor número de ellos.
El otro día colgué las fotos de esa otra exposición sobre la semi-esclavitud y, en el fondo, la precariedad en la que viven los jóvenes desarrolladores de software y APPs por la zona de Berkeley, hoy éstas. ¿Se estará acabando el atractivo de la Tierra Prometida californiana?


Traduzco: “Centenares de ‘Abrigos de fortuna’ habrían sido construidos en La Jungla, San José.

“En el barrio de Tenderloin, 432 tiendas se han recensado en una zona de 35 bloques de casas. Con la pandemia, las autoridades han dejado de evacuar los campos de los sin abrigo, que se han desarrollado y convertido en permanentes. San Francisco.

En marzo de 2020, en el confinamiento ligado al COVID, han empezado a aparecer tiendas. A principios de mayo, numerosas tiendas se habían instalado en la Civic Center Plaza, y muchas otras se les suman cada día. San Francisco. 

viernes, 22 de septiembre de 2023

Federico Ríos Escobar

Uno de los flujos migratorios seguidos por el Visa pour l’image de este año fue el documentado por las fotografías de Federico Ríos Escobar. Siguió a los que, principalmente desde Venezuela, atraviesan la región del Dairén. Destino final: Estados Unidos, claro.
La ruta la sigue mucha gente, en largas columnas. Pero, especialmente si ha llovido, no es nada fácil.
La exposición terminaba con una imagen que me impresionó. Si la larga marcha tiene éxito, al final los que la han seguido se encuentran con ella: Tapando el horizonte, pero hecha con maderos que dejan espacios entre ellos, y por tanto la tierra prometida, se topan con la gran valla construida en la frontera americana.
Parece pensado por la refinada crueldad de un Villiers de L’Isle-Adam.






Ésta no es la fotografía que había en la exposición, en la que se veía, mucho más cerca, cubriendo la valla todo el cuadro, a un hombre mirando entre los listones, y ni siquiera sé si la hizo Federico Rios, pero la he encontrado y puesto para darme a entender.
 

viernes, 1 de septiembre de 2023

Carmen Calvo


He ido aplazando la cita y a punto he estado de quedarme sin ver la exposición que el Museo Picasso, con comisariado de Emmanuel Guigon y Victoria Combalía, dedican a Carmen Calvo, porque cerrará sus puertas este domingo 3 de septiembre. Habría sido una verdadera lástima, porque en mi opinión es de lo más sorprendente y atractivo que se puede ver en Barcelona.
Una de las primeras salas reúne piezas suyas bajo el genérico de “Acumulaciones”. Unas estanterías (foto 3) sostienen cantidad de yesos de variadas formas que asociarías mucho más a un maquetista de piezas para arquitecto que a las cosas de Carmen Calvo. Una puerta antigua (foto 4) tiene, en vez de tachuelas, cantidad de ojos como los que también coloca por paredes Frederic Amat, pero mucho más pequeños. Otros cuadros de la sala (foto 5) ofrecen más ejemplos de lo que lleva a acumular esta mujer, supongo que para poderlo utilizar en alguna obra que se le vaya ocurriendo. En algún caso (como en el de la foto 6) el visitante de la exposición puede empezar a vislumbrar las intenciones de la artista con la forma de mezclar y resaltar las piezas.
He visto poca gente que se siente a ver el (por lo demás muy corto) audiovisual “No es un sueño. Está pasando de verdad” (foto 7), compuesto de diferentes capturas de pantalla de películas bastante famosas, y es una pena, porque a mi modo de ver ofrece un conjunto de fantasmagorías a las que se les puede sacar punta. Un panel (como todos claramente escrito y muy orientativo) nos explica que las fue sacando Carmen Calvo durante el confinamiento.
La sala siguiente tiene toda una de sus paredes repleta de una buena colección de postales manipuladas (foto ocho). Si te acercas a ver cada una de ellas (foto 9), puedes observar auténticas obras en miniatura, muy características, de la artista.
Hablando de fantasmagorías, la gran sala que sigue, al otro lado del pasillo, contiene (foto 10) fotografías antiguas de niños -colegiales, de celebraciones de primera comunión, etc.- con la cara tapada de una u otra manera, ofreciendo unas sensaciones bastante opresivas, invadiéndote cierta tristeza.
En la última sala, una serie de dibujos con muñecos y cosas infantiles, pero presentadas de forma muy dramática, cuelgan de las paredes (foto 11). Acompañan una obra la contemplación de la cual la convierte en algo perverso. Has de verla a través de pequeñas mirillas (foto 12), que dan una visión parcial de las muñecas -no silentes: profieren algún angustioso grito- que rellenan el interior de una gran caja que casi ocupa toda la sala (foto 13).
Por cierto que, mientras miraba los dibujos de esta sala, se ha oído un buen ruido y unas voces asustadas en la sala previa. El niño que se ve en primer término, despistado, había tropezado con una de las esculturas que Carmen Calvo ha compuesto a base de piernas de maniquíes. Por suerte no era un Picasso y, después del susto, la cosa se ha saldado con sólo unas risas nerviosas.
Como el horario del museo es muy amplio, a ver si alguien aprovecha estos dos días y medio que aún se puede ver, que vale la pena. Yo he ido esta mañana de viernes y no he tenido que hacer cola alguna. Supongo que esta tarde será igual. Quizás mañana sábado y pasado domingo supongo que será algo peor, pero vale el esfuerzo.













 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...