lunes, 14 de noviembre de 2022

Pinturas de Óscar Tusquets

La otra exposición, también muy nutrida, que hay en los Espais Volart de la Fundació Vila Casas (hasta el 15 de enero) es una retrospectiva muy completa de Oscar Tusquets como pintor.
Es curioso, porque quizás no le haya favorecido demasiado la exhaustividad: es de las exposiciones de las que he oído más opiniones negativas.
Tiene series completas que ciertamente juegan con una estética supuestamente lujosa que me parece de lo más horrorosa, la serie de Benidorm, allá en medio, resalta su perfil de boutade, o, por ejemplo, los cuadros que pintó siguiendo todo el proceso de la enfermedad de su mujer Anna, sin ahorrar ningún detalle íntimo, cuesta admitirlos como objetos para exhibir públicamente. Vamos, que todo el conjunto, visto así al completo, puede hacer tambalear algo la imagen que se tenga del arquitecto.
Las cinco obras cuya fotografía cuelgo ahora sí me interesaron, por las razones que explico en cada uno de sus pies de foto.


El último realizado de los autorretratos presentados: 2020, creo. ¿Quizás pintado durante el confinamiento?

De una época en la que continuamente expresaba su admiración por Antonio López, sin duda.

De su serie más doméstica, me recuerda mucho a algún cuadro de un pintor que descubrimos en un viaje por Escandinavia, Ola Billgren.

Ese detalle de que aparezca detrás el Banco Atlántico…

Éste me resulta muy familiar, porque tenemos en casa colgada una reproducción a fotocopia que compramos a 1 euro en la Sala Vinçon, de cuando aseguraba que con la calidad alcanzada por los medios de reproducción, una copia valía tanto como su original.
 

jueves, 10 de noviembre de 2022

Luis Marsans


Es enorme y variada, la exposición que la Fundación Vila-Casas dedica a las ilustraciones que Luis Marsans, al final de su vida, dedicó a “En busca del tiempo perdido”.
En un principio, incide sobre todo en Proust, y te sorprende con una proyección de la “Vista de Delft” de Vermeer, de lo más luminosa. Está ahí -se comenta- para rememorar la fascinación que le causó al escritor verla en el Jeu de Paume.
Luego las ilustraciones de Marsans aparecen a decenas y entre medio han colocado alguno de sus cuadros de otra temática que, en buena parte, ya pudieron verse en la misma sala. Como me gustan y no tienen cristal protector y causante de reflejos, les he hecho más fotografías que a las obras leitmotiv de la exposición.






 

viernes, 4 de noviembre de 2022

Perico Pastor



A ver si no es sorprenderte encontrarse a Perico Pastor como ponente en unas Jornadas de Historia de la Cartografía… Pues participó ayer en una mesa redonda que empezaba un camino, explorando alguna confluencia entre la geografía, la cartografía, y el arte.
Con un new look (“Sí, han pasado muchas cosas”, me dijo cuando, al saludarlo, se lo indiqué), inició su exposición leyendo “Del rigor en la ciencia”, el cuento de Borges que habla del absurdo de la cartografía perfecta, y acabó enseñando una obra reciente suya, quizás la más alejada de un mapa de las que presentó, pero que -señaló- puede informar más a los que la vean sobre las texturas, colores y sensaciones que puede ofrecer Barcelona.
Por el medio mostró el que, para él, es el mejor mapa, la famosa portada que Saúl Steinberg hizo para The New Yorker, mostrando el mundo desde la novena avenida de Nueva York. Y, luego, una serie de ilustraciones y cuadros suyos, incluidas unas láminas de un cuaderno a colorear, a entregar a los niños que acudan al restaurante que se lo ha encargado, uno de los proyectos en los que está trabajando actualmente.
Un chorro de aire fresco, su participación.








 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...