Ex-libris hechos por Ismael Smith, parte de la colección de Manuel Rocamora, visibles en una vitrina de su Fundación. Todos con el trazo tan bueno del dibujante. Y es curioso ver para los libros de quienes estaban hechos.
lunes, 23 de noviembre de 2020
jueves, 19 de noviembre de 2020
El Comissariat de Propaganda
Una imagen publicitaria, fotografía de Pere Català Pic.
“Recuerdo que cuando el Presidente Companys firmó el decreto creando el ‘Comisariado de Propaganda’, Miravitlles dijo a su secretario y chófer (un hombre alto y grueso, que llevaba un pistolón y parecía que se había de comer todo) que fuera a buscar un local. Alguno le comentó que podría ser el Palau Robert, en el Paseo de Gracia/Diagonal. Volvió diciendo que ya teníamos local, pero que no era aquel, sino uno situado enfrente, en la esquina del lado montaña y Besós, porque cuando fue a requisar el Palau Robert, de él salió un viejecito que le dijo que antes pasaría por encima de su cadáver, y se acoquinó.”
“En el Comisariado, mi padre era el director de publicaciones. Hacíamos boletines para enviar al extranjero, como propaganda de la causa antifascista. Se editaban en muchos idiomas y por diversos grupos. Había todo tipo de gente: alemanes e italianos escapados, un cura católico que iba de paisano, dos protestantes, algún masón y uno que sabía esperanto. Yo manejaba el ciclostil -más tarde un offset- y me encargaba de las reproducciones.”
“Un día vino al Comisariado un hombre a ofrecernos unas fotografías. Mi padre comentó: ‘Son unas fotografías fantásticas del 19 de julio’. Era Agustí Centelles. También estaba por ahí Antoni Clavé y ¿sabéis quien colaboraba con mi padre? ¡Pues Mercè Rodoreda, que era una mujer imponente!”
“Por ahí pasaban todos los del mundo de la cultura o personajes públicos de todo tipo que venían a Barcelona. Recuerdo a Malraux, Ilya Ehrenburg, Errol Flynn... A éste lo trajo su apoderado, y realmente no sabía muy bien a dónde había venido, dejándose mangonear a gusto. Quería hacerse una fotografía con milicianos envueltos en una sábana, no sé si pensando que estaba en Abisinia. También vino un cantante muy bueno, Paul Robertson, al que había visto antes de la guerra en una película, en un barco de vapor de esos del Mississipi. ¡Y lo teníamos aquí, cantando Els Segadors!”
“También estaba la gente de cine, los de ‘Laya Films’... Castanyer trabajaba en la misma sala en la que lo hacía yo.”
“Durante la guerra, mi padre (Pere Català Pic) hizo solamente una fotografía, aquella del famoso cartel ‘Aixafem el feixisme’, en la que se ve un pie en una alpargata pisando una cruz gamada. Ahora que pienso, la cruz la moldeé yo con fango. La foto está sacada en la puerta de Capitanía. Hasta hace poco aún estaban ahí los mismos adoquines. El pie era del mozo de escuadra de guardia. La hicimos al anochecer, con focos, tras mojar los adoquines.”
Éstos (que he traducido del catalán) son algunos de los recuerdos sobre el Comisariado de Propaganda de la Generalitat durante la guerra civil que nos explicó Francesc Català Roca a Martí Rom y a mí en una larga entrevista que le hicimos a lo largo de varios días para un libro que elaboramos en 1989 en el Cineclub de l’Associació d’Enginyers.
Me parece interesante complementar la extensa documentación exhibida en la exposición que dedica al Comissariat de Propaganda el Palau Robert (hasta el 5 de abril, accesible mediante una laboriosa reserva previa vía Internet) que visitamos ayer, con los recuerdos de un adolescente que, casi como si de un juego se tratase, colaboraba entonces por ahí.
Dibujos de Lola Anglada.
Publicación para evitar la rotura de los vidrios de ventanas por los bombardeos..
Revista con diseño muy cuidado del Comissariat de Propaganda.
El famoso cartel a partir de la fotografía de Pere Català Pic, en esperanto.
Creo que en la exposición no ponía quien dibujó estos hermosos kioscos para la distribución de las publicaciones del Comissariat.
Panel dedicado a Laya Films. En la vitrina inferior se exhibe el pin que Esteve Riambau encontró escribiendo su libro sobre la productora.
Pues parece que durante la guerra civil también hubo por aquí una versión del cine-tren, precursor del cine-camión cubano.
Dos de los numerosos libros publicados por el Comisariado de Propaganda.
miércoles, 4 de noviembre de 2020
Giuseppe Moronien el Museo de Cremona
Una de esas cosas ahora vedadas, que tanto placer proporcionan: recorrer una ciudad desconocida -en este caso Cremona-, pasear por sus calles, descubrir su ambiente, curiosear sus sitios más destacables, entrar en alguno de sus museos más atractivos -en este caso el Museo Cívico- y dar con una exposición temporal.
El año pasado la exposición iba sobre un pintor local, Giuseppe Moroni. Toda una retrospectiva.
Ese primer cuadro grande, apaisado, entronca con un tipo de obras italianas del primer tercio del s.XX, que siempre me llaman la atención. Y ese pintor sabe hacer también a ese señor gordo del segundo cuadro, con ninguna pinta de ser de ciudad. La cara y ropas negras de la señora que hizo de modelo te hacen mirar, asombrado, el tercer cuadro, aunque si luego lo vas mirando más te das cuenta de que algo no funciona con esos brazos. Para acabar, la primera de las dos ultimas figuras te dices que podrías verla en una subasta de Subarna así. Pero no deja de ser curiosa la cierta repetición de pose con la quinta.
martes, 3 de noviembre de 2020
Fotógrafas en México. 1872-1960
Otro libraco pescado en una biblioteca, cuando se permitía pasear entre libros y ojear un poco, que ya no. Se trata de “Fotógrafas en México. 1872-1960” (Turner, 2012).
He ido pasando sus páginas, capítulo tras capítulo y quedándome con las fotógrafas de las que más atractivas imágenes ofrecía. Los capítulos en que dividen la historia son éstos:
1/ Pioneras. 1872-1911
3/ Vanguardistas. 1923-1940. Por ahí surge con fuerza Tina Modotti, de la que cuelgo:
- Hoz, canana y mazorca, 1928 (foto 1)
- Ilustración del Deutches Magazin von México, 1930 (Foto 2)
- Campesino con pala, 1926 (foto 3)
Su amiga Frida Kahlo, por su parte, se ve que también hacía fotografías, que revelan bien parte de su mundo (Juguetes populares, 1929. Foto 4)
Muy interesante me ha resultado la vanguardista Grete Sager, con unos col.lages muy curiosos. Cuelgo aquí su autorretrato de 1927 (Foto 5)
A caballo entre las vanguardistas y las humanistas, Lola Álvarez Bravo, con Unos suben y otros bajan, 1940. (foto 6)
4/ Humanistas. 1940-1960. En este capítulo me han impresionado sobre todo:
-Mariana Yampolsky, con su Misa vespertina, 1952-55 (Foto 7)
-Otras muchas con imágenes que nos recuerdan el cine mexicano del Indio Fernández o así,
-La increíble Helen Levitt, con:
- Chapultepec Park, 1941 (foto
- Mexico City, 1941 (foto 9)
Para despedirme, una fotografía (la 10) de Tina Modotti en una ventana. La perfección...
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