sábado, 30 de junio de 2018

Saúl Leiter en Foto Colectania


Fotografías que son como cuadros abstractos, con una mancha roja o amarilla. Que presentan lo retratado, muchas veces como reflejos, en tiras, listones diferenciados. Que en su centro no tienen "nada" o sólo algo desenfocado. Que barran con puertas, vallas, obstáculos, casi todo el campo de visión, recuadrando el obligado punto de atención. Que fuerzan, por un objeto de color en una esquina a pensar en lo que quedó en el fuera de campo. Que juegan a presentar varios planos a diferente distancia. Que presentan figuras robadas en picado, desde un punto elevado, con un punto de voyeur azaroso. Que combinan discreta pero a la vez ostentosamente colores de sus figuras y objetos. Yo también soy de los rendidos a ese mundo fotográfico paralelo, que fue montando Leiter cotidianamente, casi siempre por su barrio neoyorkino, mientras se ganaba la vida con sus fotografías de moda.
En Foto Colectania, hasta el 21 de octubre, un festín Leiter a no dejar pasar. Reconforta ver que, por una vez, la gente responde y se desplaza hasta el Paseo Picasso, a la antigua Guarnicioneria, a ver la exposición. Ayer había bastante admirador observando a conciencia las fotografías, haciendo más de un recorrido por ellas.










 

sábado, 23 de junio de 2018

Fred Stein en los museos de Dresde


Pues resulta que Fred Stein era de Dresde. Era un abogado judío que, viendo los vientos que soplaban por esa parte del mundo, se fue a París y de allí, más tarde, a Nueva York, viviendo como fotógrafo, ya con una identidad reinventada.
Si un vuelo low cost a la ciudad alemana no se cree ya justificado para ver su extraordinario Museo de los Maestros Antiguos o por la extraña sensación que trasmite recorrer unos espacios reconstruidos en su apariencia muchos años después de la salvajada de los bombardeos aliados, este verano se añade un aliciente más: en una de las sedes (Residenzschloss) cierra ya mañana "Modern times", pero en otra (el Museo de la ciudad), seguirá hasta el 7 de octubre "Dresden, París, New York", una demostración de su mirada, con fotografías como éstas.










 

Rubens


Si sorprendía ese Vermeer bastante tarambana, no deja tampoco de resultar extraño dar en un lugar destacado de un museo repleto de obras maestras con este Rubens, que ostenta un aire de Ilustración de revista francesa picante de la Belle Époque que no se puede sacar de encima.
 

jueves, 21 de junio de 2018

Cierto orgullo patrio



Nunca había visto una anunciación como ésta. No es que sea especialmente feliz. Es más: Según cómo parece una estampita religiosa de los años 60.

Pero es que me ha sorprendido que en un cuadro de 1500, de Ferrara (?), aparezca una chica -María- que podría ser una de hoy en día, apoyada en el tronco de un árbol, las piernas algo abiertas para sostener en una de ellas el libro que está leyendo. No solía lucir así, con ese tipo de personalidad. 

María leyendo


Nunca había visto una anunciación como ésta. No es que sea especialmente feliz. Es más: Según cómo parece una estampita religiosa de los años 60.
Pero es que me ha sorprendido que en un cuadro de 1500, de Ferrara (?), aparezca una chica -María- que podría ser una de hoy en día, apoyada en el tronco de un árbol, las piernas algo abiertas para sostener en una de ellas el libro que está leyendo. No solía lucir así, con ese tipo de personalidad.

 

miércoles, 20 de junio de 2018

Los inicios de Vermeer


Vermeer podía, según indica este cuadro, haber tomado otro camino. Se ve que era hijo de un tabernero. La taberna debía ser más o menos oscura. Nada de ventanas laterales por las que entrase la luz, permitiendo la lectura, la contemplación de mapas u otras varias actividades. En todo caso tendría un foco directo, como aquí, dirigido a la de la chaqueta amarilla, que parece aceptar de buen grado alguna moneda del tío que tiene a sus espaldas, todo ello a satisfacción de la alcahueta.
Me han explicado que hay quien dice que el chico de la izquierda que, sonriente, alza su copa, sería el mismo Vermeer. A ver qué podemos hacer de este chico. Con un pequeño esfuerzo, podría convertirse en el mejor pintor de Delft. Si deja atrás esa vida que lleva.

 

lunes, 18 de junio de 2018

Rivera y Kalho


Otra de las fotos que figuran en el libro “Artist Unframed”, de los Smithsonian´s Archives of American Art, recopiladas por Merry A. Foresta.
En este caso se trata de una imagen sacada por el coleccionista de arte Chester Dale en Coyoacán, los primeros años 40. Allí fue a visitar a Diego Rivera –en la cumbre de su fama- y a Frida Kahlo -a punto de su entrada en ese mismo mundo-.
La foto está tomada en la alcoba de ella, nucleo de su actividad vital. Ya le habían aparecido todos esos problemas físicos que la atormentarían el resto de su vida y esa pieza de la nueva casa a donde se fueron a vivir tras decidir emprender un segundo matrimonio, se ve que era su estudio, nido de sus amores, todo.

 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...