miércoles, 28 de octubre de 2020

El “Arte y mito. Los dioses del Prado” del Caixaforum y las falerías de la calle México


Estoy totalmente de acuerdo con la opinión que vertió por aquí Vicenç Furió. Después de leerlo, no iba a ir a ver la exposición del Caixaforum, “Arte y mito. Los dioses del Prado”, pero me incitaron a moverme un poco en este tiempo de tanto confinamiento y acabé cediendo. Es verdad que hay tres José de Ribera muy buenos y hasta descubres un par de pintores españoles que no están nada mal, pero la calidad media de las obras expuestas me ha parecido bajísima. Ahora bien, como señaló Furió, lo que más indigna es que están colgados estos cuadros, pero podrían haberse seleccionado otros, o incluso algún cromo (alguno ya lo parece...), porque no parece importar.
Dirías que lo que se pretende es nombrar y explicar unos cuantos mitos mediante una ilustración, sin detallar nada de lo que intentaron recalcar, los métodos que emplearon sus pintores, lo que acentuaron, ni las razones que tuvieron para acudir al mito. Únicamente, en los plafones y cartelas, una explicación escolar -para escuela elemental, quiero decir, sin profundizar en nada- del fundamento del mito (que si representar a la violencia, que si al amor,...) y luego su relato argumental. Si yo ya me meto unos líos tremendos y no recuerdo nunca quien es la mujer o el hijo de alguien cercano, se entenderá que toda esa información sobre las acciones cruzadas entre las sagas familiares de los dioses es completamente inútil para mi, por lo que enseguida he abandonado la empresa. Desesperante pensar que esto hipotecará hasta mitad de marzo una de las salas de exposiciones más importantes de las que disponemos en Barcelona.
Pero, si se ha hecho la excursión hasta el Caixaforum, existe al menos la oportunidad de ver qué ofrecen ese grupillo de galerías de arte que han surgido por ahí, en la feísima calle México. Y hemos visto un par de sus exposiciones.
En Alalimón Galería, Virginia Rota ofrece en “El mundo al principio” (hasta el 30 de octubre) sus retratos fotográficos de niños -niñas, principalmente- mirando profundamente a la cámara, en ocasiones con semblante desengañado, a veces con ojos acusadores. De lejos parecen retratos de Velázquez.
Y en la Galerie K, Víctor Ramírez expone “Altres passatges” (hasta el 28 de noviembre), unos cuadros llenos de emocionantes grafías, con Walter Benjamin en el retrovisor.
Al menos se compensa mínimamente el esfuerzo y pérdida de tiempo.





 

domingo, 25 de octubre de 2020

Plossu


Si pienso en Bernard Plossu, lo relaciono con una mirada inusitada sobre Barcelona o con fotos descentradas o brumosas de cualquier parte.
En este libro que he sacado de la Biblioteca, “Europa. 1970-2010”, correspondiente a una exposición de la “Fundación Santander 2016”. que presentaba la candidatura de la ciudad como Capital Europea de la Cultura (La Fabrica Editorial, 2010), hay unas cuantas que responden a este patrón, pero también de otros órdenes bien diferentes.






 

lunes, 19 de octubre de 2020

My sister’s production

El servicio.

Socios del Liceo.

En producción.

Castañeras.

Unos gnomos muy formales.

Pescador old style (países nórdicos).

Excursionistas centroeuropeos, en vacaciones.

Frío.

Esquiador.


 

martes, 13 de octubre de 2020

Fundación Arranz-Bravo


Bajas la rampa de la entrada de la Tecla Sala, en L’Hospitalet, pasas entre los dos edificios -el restaurado y el que sigue hecho unos zorros- que constituían el antiguo complejo fabril y llegas a un patio. Abierto por su extremo derecho, ahí sirve de informal aparcamiento. En su parte central, con alguna escultura, un grupo de adolescentes traman cuál será su futuro enfrentamiento al mundo, mientras un señor va lanzando una y otra vez una bola para que la alcance su perro, que ya no está para esos trotes y se toma en cada ocasión su tiempo. Por la izquierda casi se cierra, pero sigue la fachada posterior de la fábrica. Justo ahí, donde parece cerrarse, está la sala Aranaz-Bravo, de su Fundación, con exposiciones temporales y una rmuestra de su obra, de todas las épocas.
Fui, como comenté, con un amigo interesado en las cosas éstas artísticas y salió admirado de encontrarse ahí un Centro de estas características. Crees, realmente, haber viajado a otras latitudes.










 

sábado, 10 de octubre de 2020

ordi Lafon. La constant indissoluble


En el Centre d’Art Tecla Sala, en la misma planta que puede contemplarse la magnífica retrospectiva sobre el Carlos Saura fotógrafo, hay otra exposición, “Jordi Lafon. La constant indissoluble”.
Es, queda claro, algo espectacular, que te deja con la boca abierta y luego, viendo algun detalle, una sonrisa enternecida. Pero, al menos a mi, sintiéndolo mucho, no me ocasiona en ningún momento ni un ápice de la emoción que me trasmitieron alguna de las fotos de Saura.




 

viernes, 9 de octubre de 2020

Carlos Saura, fotògraf. Una vida rere la càmera


En L’Hospitalet hay ahora mismo, programada hasta el 10 de enero, una exposición que sería el orgullo de cualquier gran capital. Y, para redondear el pastel, se trata de una exposición con entrada gratuita.
Se trata de “Carlos Saura, fotògraf. Una vida rere la càmera” y pude verse en la Tecla Sala , centro de arte de la ciudad.
Como el título sugiere, es una retrospectiva de las fotos efectuadas durante su vida por el mas conocido como realizador de cine, empezando por sus magníficas fotografías de los años cincuenta, hechas a miembros de su familia y por la España de esa época.
Hay que aprovechar, en tiempos de penuria, una exposición como ésta, amortizando de paso un centro de estilo tan neoyorquino que tenemos tan al alcance de la mano...
Para incitar a la visita, cuelgo por aquí las fotos que hice de las obras que más me gustaron. Tuve que ir de un lado a otro, subir o bajar, inclinar la tableta con tal de intentar evitar los reflejos más descarados, que aún así resultan muy evidentes. De alguna encontraría copia buena por internet, pero, perezoso, no inicio la búsqueda...

Su hermana.

Autorretrato.

Esta fotografía familiar no la colocaría nunca por una pared de mi casa. Me inquieta profundamente. Su hermano Antonio y él mismo abrazan a sus parejas, rodeando al que debe ser su padre. “Retrato familiar”, reza si título. Pero aunque sé que no es así, puesto que Carlos adoraba a su hermano Antonio, quien le hizo de auténtico maestro e introductor de todo lo artístico, no lo veo un grupo familiar integrado. Carlos, que ha debido correr desde la posición de la cámara para preparar la toma, si se inclina amorosamente hacia su mujer, pero no es la misma sensación la que se tiene con la pareja de la izquierda. Y ese personaje central, desparejado, acaba de de darme esa sensación preocupante.

Otra foto hecha, en sus primeros tiempos, a una hermana. Toda su vida Carlos Saura ha prestado especial atención en sus fotos a los niños. Sobre todo en su primera época, tomando lo que le rodeaba.

Empiezan las fotos de la pérdida España rural de los 50. 

Cuenca. Tiene un libro, creo que posterior, de cuando el Museo de Arte Abstracto, repleto de fotos extraordinarias de Cuenca, que se exhibieron en el fallecido Círculo del Arte de la calle Princesa y recuerdan bastante a las fotografías de la zona de Catalá Roca de esos mismos años. 


Realismo soviérico...

Demasiado escorada la tableta, para evitar los reflejos, esta fotografía es impresionante. Ahí el cura, como presencia inviolable, temida, de autoridad, dirigiéndolo todo.


Una familia troglodita de Guadix.

Otra foto impresionante. Fernando Rey y Juan Antonio Bardem visitando a Pío Baroja.

Garciamuñoz

Debe ser saliendo de misa, también en Garciamuñoz. Hoy en día sería imposible recoger a toda esa multitud por un pueblo de este tipo.

Magnífica ironía...

Esto, señores, apenas llamaba la atención -salvo a unos ojos como los de Carlos Saura- en la España de los 50.

¿Qué decir de esta extraordinaria foto? La barrera de la casa en el extremo izquierdo hace que nuestra vista vaya hacia la izquierda con fuerza y, pasando todo ese grupo de gente que van por el camino, hagamos el gesto de ir hacia el aire por la pista, como el ciclista. Que va a encontrarse con el pueblo anunciado por el yugo y las flechas. No parece haber escapatoria...

En una sección posterior se exhiben unas cuántas fotos queSaura hizo durante sus rodajes. En mi opinión no tienen ni de lejos la fuerza de las anteriores, pero alguna, como ésta del rodaje de Cria Cuervos, con las tres niñas protagonistas, muestra el genio escenográfico, y enternece un montón.

1976, en un viaje que hizo con Geraldine por Estados Unidos.

Carlos y Antonio, esa presencia de referencia durante toda su vida.

Esta foto de grupo, delante de la Joan Prats, la encuentro también esplendorosa. Alguien me ayudará a recordarme quien es el pintor que, a la izquierda, mira el escaparate de la sombrerería. Luego, siguiendo hacia la derecha, Leopoldo Pomés, Antonio Saura, Manolo Millares y René Metras.

Otra grupal, a la salida de una taberna en Chinchón. Buñuel y Antonio Saura por ahí, en medio de ese ambiente buñuelano proporcionado por ese mendigo arrastrándose por el suelo. En otra foto aparece también un mendigo sin piernas, sobre una madera con ruedas, como el de “Los Olvidados”.

El vídeo / entrevista del final, que no pone quien le hizo. Señala 2019, pero me parece que debe ser bastante anterior.
 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...