En el Centre d’Art Tecla Sala, en la misma planta que puede contemplarse la magnífica retrospectiva sobre el Carlos Saura fotógrafo, hay otra exposición, “Jordi Lafon. La constant indissoluble”.
Es, queda claro, algo espectacular, que te deja con la boca abierta y luego, viendo algun detalle, una sonrisa enternecida. Pero, al menos a mi, sintiéndolo mucho, no me ocasiona en ningún momento ni un ápice de la emoción que me trasmitieron alguna de las fotos de Saura.




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