miércoles, 26 de octubre de 2016

1000m2 de deseo. Arquitectura y sexualidad

Panóptico de Betham.

Pues, como es normal con sus más y sus menos, me ha interesado bastante la nueva exposición del CCCB, que hoy enseñaba una de sus comisarias, Adélaïde de Caters, con sencillez, precisión y simpatía.
Han debido tener problemas para ponerle un título, y juegan finalmente con dos que no acaban de representar la cosa: "1000 m2 de deseo" y "Arquitectura y sexualidad". En principio lo que he visto que más o menos intenta es mostrar cómo se ha abordado el diseño arquitectónico asociado al placer, apuntando básicamente al sexual. Y para ello navega atrás (siglo XVIII) y adelante (época contemporánea) unas cuantas veces durante las tres partes en que se divide, buscando las épocas en que se han creado cosas nuevas al respecto.
Nada más entrar nos recibe un grabado, "El triunfo del gran falo", que te hace dudar un poco si no has acudido a un museo del erotismo, pero en seguida ves que te observa un ojo que nos han explicado que es el de Betham, el que ideó el panóptico (que luego tanto se usó para prisiones), y que van apareciendo por ahí Fourier y su gusto por las galerías del Palais Royal, Ledoux y su Salina de Chaux, etc., para luego pasar a los rompimientos hippies y a los movimientos arquitectónicos de los 60, con maqueta de las "comunas" del Walden 7 de Bofill incluída.
La segunda parte, que te hace pensar definitivamente que estás ante una exposición llena de recovecos, pero de lo más sólida, la he visto dedicada a los interiores, con el nombre de "Refugios", y actuando básicamente de nuevo sobre el siglo XXVIII y los años 60, pero es que, como ha dicho Adélaïde, en el XIX únicamente se consolidan y regulan los espacios del XVIII.
Como pasa -y es lo que constituye la tercera y última parte de la exposición- en la época contemporánea, en que se juega con los mismos elementos ya preexistentes, sin crear nada nuevo, pero yendo paso a paso a la desmaterialización del placer, pasando mucha cosa a ser sólo virtual. Al final, un señor vigila que no entren menores de 18 años en un pequeño teatro en el que se proyectan escenas de cine porno, o que atisbe lo que se ve entreabriendo la puerta verde.
Antes de salir he regresado junto a Adélaïde para decirle, yo también apenado, que "la historia, después de todo lo visto antes, acaba muy triste". Ha estado de acuerdo.

El ojo de Betham...

Leloux

¡A ver, esos arquitectos!

Sade (en negativo)

El falansterio de Fourier.

Cogidos in fraganti

Delvaux

El Boudoir se ve que apareció en el XVIII, pero sin connotación sexual. Era el sitio donde"estar bien".



La casa de Josephine Baker, de Adolf Loos.

Loos hizo esta habitación, toda pieles, para su mujer.


Masson: La habitación de Ingresos.

Beatriz Colomina encuentra que Playboy divulgó la arquitectura moderna.


El avión de Heffner.

Mundo actual. Lo mismo, pero con un monito

El fin.
 

El retablo del taller de Pere Serra en St. Llorenç de Morunys


Al ver las fotos que colgué por aquí del retablo gótico de St. Llorenç de Morunys atribuido a Jaume Cirera y Bernat Despuig (el desaparecido durante la guerra civil y devuelto secretamente por un desconocido), Rosa Alcoy echó en falta otro retablo gótico, al que al parecer se le atribuye un mayor valor.
Sólo le hice esta foto desde la reja que lo protege en el último momento, y habría puesto que se trataba del retablo del Santo Espíritu, pues así lo indicaba, por ejemplo, el folleto turístico del ayuntamiento. Aclaraciones de la conocedora de hasta el último detalle del gótico: "Es del taller de Pere Serra (en su época final), y está dedicado al Pentecostés y San Juan Evangelista, con algunas escenas de la Virgen". Y, ante mí atribución de nombre: "El del Santo Espíritu, en sentido estricto, es el de Manresa. El de Sant Llorenç deriva en parte de este primero."
Da gusto contar por aquí con gente con estos conocimientos. También me rebatió, por cierto, que fuera Jaume el principal artista de los Serra, como yo le asignaba frente a este Pere (a quien señaló como tal) a unos crédulos amigos en la comida que hicimos justo después. Uno me dijo, riendo, si no me sonaba más Jaume Serra porque esa era la bodega del vino que estaba bebiendo. Va a resultar que era eso...

 

viernes, 14 de octubre de 2016

Maillol, Frère, Pons. Une Arcadie catalane

Y en el museo de Arte Moderno de Céret, precisamente, hasta final de este mes "Maillol, Frère, Pons. Une Arcadie catalane". De o sobre Maillol obras como éstas.







 

martes, 11 de octubre de 2016

Maillol

El dibujo del póster.

Un cartel en Banyuls anunciando "Maillol. Dessins" nos llamó la atención al principio del verano. Y éste ha sido el objetivo de la escapadita del sábado pasado. Conocemos sobre todo al Aristide Maillol escultor y quizás a su más conocida modelo. Los dibujos de los escultores suelen ser muy atractivos, por lo que ésta era una muy buena excusa para conocer por fin el Musée Maillol, con esta muestra colgada de sus paredes hasta el 30 de octubre.
Te recibe una sala con unos grandes dibujos de desnudos de mujer, el tema único. Uno es el del póster de la exposición, una espalda de la mujer sentada. Pero los otros contienen lo que me parecen unas cuantas aberraciones. En uno los pechos de la modelo recostada parecen dos flanes. En otro te haces cruces de la cara que le ha puesto. Pronto ves que lo que le va a Maillol, y eso vale igual para sus esculturas, son los rotundos culos, las sinuosas curvas del cuerpo de sus modelos en voluptuosas posturas. Tanto es así que en bastantes ocasiones parece que les haya colocado una cabeza hecha en serie, o simplemente prescinde de ella.
Cuelgo aquí fotos de los dibujos que me parecieron mejores y se dejaron retratar sin demasiados reflejos. Pero volveremos en otra entrada al museo, un sitio curioso, con mucha escultura atractiva, y un documental que merece verse.

Esbozo. La cabeza girada, aunque según cómo se mire da la impresión de una mujer pájaro. Eso y detalles como los de unos brazos que no acaban de funcionar me impedirían tener colgado en casa el dibujo (uno de los pocos de formato pequeño): Me obsesionaría.



 

viernes, 7 de octubre de 2016

Las maletas de Walter Benjamin

Quizás fue en esta misma sala donde me hicieron abrir la maleta en mi primer cambio de tren por Portbou. Recuerdo esas curvatura de las mesas donde exhibir la maleta, al menos.Hoy algún viajero despistado entraba a mirar las cosas raras que se exhibían en ella. La sala Aduanas. Da la atmósfera perfecta para exposiciones como ésta.



Son trabajos de alumnos y residentes de varias escuelas de Bellas Artes (de Berlín, Burdeos, Barcelona y Madrid) con un único tema: "Las maletas de Walter Benjamin". Me han parecido de nivel muy desigual. Es decir: de totalmente inane a genial. Quizás una de las cosas más atrayentes sea el lugar donde se exhibe ahora (hasta el 23 de octubre: La sala de Aduanas de la Estación Internacional de Portbou.

Al entrar. No precisa aclaración alguna, pensando en Benjamin acarreando la suya por el paso de los Pirineos.

Extremadamente sencilla, pero obra que da en la diana, según cuentan las noticias.

La transpaleta arrastra, mezclándolas, las telas con frases de Walter Benjamín, Antonio Machado (que murió en circunstancias similares ahí cerca, al otro lado de las montañas) y Robert Walser, que no he acabado de leer en qué lo relaciona el artista.

La frase de Benjamin, que cuesta leer, con esas maletas en serie, presiden la entrada a la exposición.

El peso del tiempo.

El freno de emergencia, accionado por una soga.
 

sábado, 1 de octubre de 2016

Francisco Ontañón


Es una foto de Francisco Ontañón, de una fuerza (al menos para mí) enorme, de las que ilustraban el fotolibro “Vivir en Madrid, de Luis Carandell (Editorial Kairós, 1967).
 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...