Sólo por la fotografía que Mako y Joanet Gardy Artigas me han dejado sacarles ya merecía bajar hasta la galería Artur Ramon, donde ayer se inauguraba una exposición de la primera.
Pero es que después está la obra de Mako en su esplendor, que merece ser vista por todo aquel que no la conozca.
Mako se pasó su vida haciendo preciosos diseños para grandes modistos franceses, pero en los últimos años ha trascendido la cosa de los encargos y se ha empezado a descubrir que por aquí (bueno: en Gallifa) teníamos una artista como la copa de un pino. En estos años no para y va de exposición a exposición que le dedican por todos lados. Un descubrimiento tardío, pero potente.
Joanet, satisfecho de haber cedido el protagonismo, con una sonrisa de extremo a extremo de su cara, nos decía ayer que ha pasado a ser conocido como “el marido de…”













No hay comentarios:
Publicar un comentario