La intención artística y la dura realidad oficial. El dese un placer y reprímalo.
domingo, 28 de agosto de 2022
jueves, 25 de agosto de 2022
Turner
Un poco más y, por mis manías, casi me quedo sin ver la exposición de Turner (MMNAC, hasta el 11 de septiembre).
Habiendo visto hace ya unos años la exposición que le dedicaron en la Tate British, donde reside casi toda su obra, con sus enormes cuadros de tempestades marinas, me resistía a ver ésta, de la que me llegaba que estaba compuesta, básicamente, por unas cuantas acuarelas sobre papel relativamente sencillas y óleos de su primera época.
Óleos de esos de su primera época, plenamente integrados en un s.XVIII cuyas salas me suelo recorrer en los museos en vuelo rasante a una velocidad de vértigo, hay unos cuantos en la exposición y sigo sin ponerlos en el valor que les otorgan. A mí lo que me gusta de este hombre es esa locura impensable que lo arrastraba, supongo que en medio de la incomprensión de los de su época, hacía las manchas de colores y la abstracción, con la excusa de captar brumas, tormentas o lo que fuera. Y de eso, felizmente, también hay en la exposición. Como hay también una pared con grabados que me resultaron bien interesantes. Hice una foto a uno pero, desgraciadamente, me salió totalmente movida la foto, impresentable.
Eso sí: fui incapaz de entender el criterio de ordenación de la exposición, con cinco o seis títulos clasificatorios, pero que a la hora de la verdad hacían que se mezclaran siempre cuadros de diferentes técnicas y épocas y, por tanto, estilos consolidados, sin que llegara a discernir tampoco la gran diferencia que supongo debía haber, pero a mí que me registren, entre los de un título y otro. ¿Por qué está tan mal visto el criterio -que tanto suele aclarar- cronológico?
En el punto de descenso a la exposición, su cartel, que tiene algo, como siempre suelen tener, de tramposo: se trata de un detalle de un cuadro más grande y ni su colorido no luminosidad corresponden demasiado con lo que luego te encuentras.
Un dibujo de Grenoble, que inicialmente -experto que es uno- habría asignado a un escenario como más oriental. Dicho esto, por los temas (medio) representados en los cuadros expuestos, no está nada mal lo que se deduce viajó Turner. No vi que constara el posiblemente luego más habitual viaje a Paris, pero por ahí estaban los temas de los Alpes o italianos, al margen de los del sur de Inglaterra, con lo que, pensando en la época en que vivió y sus penosos medios de comunicación tierra adentro, se debió pasar un buen tiempo de su vida por esos caminos de Dios…
Como siempre, los colores de la cámara fotográfica -en este caso de la tableta- hacen un mal favor. Esta pared la han pintado de color azul, con una de las ideas expositivas más interesantes. Un azul que dialoga con los azules del cuadro, espectacular.
Una pequeña miniatura que se escapa temáticamente del resto, con algo como de ambiente operístico. Creo que se titulaba algo como “espacio burgués”.
Aquí los colores tampoco son muy respetuosos con los del cuadro.
miércoles, 24 de agosto de 2022
Bleda y Rosa
Aspecto de la primera sala, con alguno de los muros pantalla.
Una de las porterías de campos de fútbol.
La doble pantalla de uno de los campos de batalla. Ahora no recuerdo de cuál, aunque estaba escrito a la izquierda.
Uno de los entornos de esos periódicos descubrimientos donde se dice que ha aparecido un vestigio del más antiguo antepasado. En este caso una mandíbula…
De Prontuario. Notas en torno a la guerra y la revolución.
Más.
La disposición de las proyecciones.
Y Marta Dahó dando sus explicaciones previas, en la planta de acceso.
Acababa de asistir aquí mismo a una apasionada discusión sobre, entre otros temas, si la obra de arte se ha de contemplar tal cual, por sí misma, o si es bueno dotarse de alguna ayuda adicional para ello, cuando he ido a ver la exposición de “Bleda y Rosa” (KBr, hasta el 4 de septiembre) en una visita guiada por su comisaría, Marta Dahó.
Para los que ya conocen la obra de esta pareja de fotógrafos, que hasta han ganado el Premio Nacional de Fotografía, resultará ridículo que lo diga alguien como yo, que nunca había reparado conscientemente en su trayectoria, pero voy allá: me ha parecido (su obra y el reflejo que de ella da la exposición), de lo más potente.
Otra cosa a decir es que no sé si mi impresión habría sido la misma sin haber dispuesto de la ayuda de Marta Dahó. Sin ella, habría entrado en la sala, curioseado un poco lo que aparecía en una u otra pantalla mural y, si la casualidad hubiera hecho, por lo que fuera, que esa imagen no me hubiera llegado, quien sabe si habría pasado de largo, diciendo eso de “no está mal”, pero sin entrar más allá de su superficie.
Ella nos hizo ayer una introducción que situaba muy bien las características principales de la obra de estos artistas y luego, ya en la sala de exposiciones, nos ayudó, tras una primera explicación sobre la idea subyacente de cada serie expuesta, a buscar líneas y puntos característicos que se repiten entre ellas, contrastes, forma de utilización de títulos o incluso textos.
KBr encargó a Dahó una retrospectiva de estos dos fotógrafos, como las que suelen presentar. Se ve que entre los tres seleccionaron unas 250 obras, todas ellas de tamaño singular. Fue entonces cuando surgió la idea de, en vez de una exposición de fotos en papel normal, ofrecer una exposición a base de proyecciones. Son nueve las series de proyecciones presentadas, de diferente -pero casi siempre bastante corto- ciclo. Van desde las más sencillas iniciales hasta la complejidad cierta de las últimas, en las que al juego de las diferentes fotos/pantallas entre sí se suma la de textos a leer o bien a oír.
Nos explicó que la serie inicial que los dio a conocer fue la de Campos de Fútbol, en las que vemos siempre una portería en un terreno que dista mucho de los que se suelen ver ahora por cualquier pueblo que se precie.
Esa idea que te formas sobre lo que pudo haber sido, sobre el paso del tiempo, los vestigios, está también en la siguiente serie, que recoge campos de batallas famosas. Es una serie que siguen nutriendo, hasta llegar a nuestros días. En la exposición la muestran con una doble pantalla (bueno: las fotos de origen también eran así) que ofrecen en conjunto una visión panorámica de lo que en su día fue campo de batalla, pero separadas las dos partes -que presentan continuidad- por una franja de un palmo o dos vertical.
La serie de campos de fútbol mostraba una única portería, la de un único campo. Ésta -en uno de esos diálogos que nos hizo ver Marta Dahó que se dan entre las diferentes series-, muestra los dos…
Y así sigue la exposición, con detalles marginales de notorias ruinas de la antigüedad, con la exploración viajera del entorno en el que se va descubriendo al más antiguo ancestro de la humanidad, con reflejos de sitios con peso en la historia y los textos que la aclaran,… Pero más vale ir a verla antes de que finalice su periodo de exhibición…
martes, 23 de agosto de 2022
Picasso
Dos Picasso de la primera época que pueden también verse en la Staatsgallery de Stuttgart. Uno, hiperfamoso. Otro, mucho menos.
jueves, 18 de agosto de 2022
Staatsgallery de Stuttgart
Una tanda más de cuadros de la Staatsgallery de Stuttgart. ya se debe ir notando que se trata de una galería potente…
miércoles, 17 de agosto de 2022
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Sebastián Loiacono y Albert Bover
Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...
-
Sólo por la fotografía que Mako y Joanet Gardy Artigas me han dejado sacarles ya merecía bajar hasta la galería Artur Ramon, donde ayer se i...
-
Fui al Archivo Fotográfico de Barcelona (donde se anuncia hasta el 24 de mayo) con la errónea idea de que no conocía de nada a César Malet y...
-
Los ex-libris de Blasco Ibáñez en su casa-museo, junto a la playa de la Malvarrosa, en Valencia. bris
























