En el Museo Histórico Nacional de Artilleria de Turín (lo que le daba un cierto morbo a la visita) había en mayo una exposición dedicada al Diario de Noa Noa, de Gauguin. Habíamos visto ya buena parte unos meses atrás en la retrospectiva Gauguin del Gran Palais de París, pero unos cuantos dibujos complementarios, sobre todo, me supieron a nuevos.
La exposición acababa con el “Je connais des bateaux” de Jacques Brel.
































































