viernes, 18 de octubre de 2019

Santa Bárbara, de Jacopo de Barbari


Es la ", que está en la Galería de los Maestros Antiguos de Dresde. Dicen que esa torre con tres ventanas con la que a veces se representa viene a significar la fe, que ella defiende (¿defensa también vendrá de fe?) a capa y espada.

Lástima que uno sea un total descreído. 

sábado, 12 de octubre de 2019

Gustavo Pérez


Ayer Victòria Combalia recomendaba, tras haber asistido a su inauguración, la exposición de Gustavo Pérez en la Artur Ramón y ya se sabe que cuando dice “no os la perdáis” se trata de una exposición que realmente merece la pena.
Su opinión, además, ratificaba la de una amiga que conoció a Gustavo Pérez al otro lado del charco, tiene obra suya y habla y habla de que es una persona que se dedica a la cerámica, pero que la supera, codeándose también con la escultura y la pintura, además de que explica muy bien sus cosas, por lo que el mundo de la escritura tampoco le es ajeno. Nos avisó de que hoy a las 12h hablaría en la galería y ahí estábamos para escucharlo.
No ha sido, como pensaba, una conversación a la que asiste el público sentado en unas sillas puestas para la ocasión. Han escogido el espacio inicial de la galería, un poco más despejado que los demás y se ha puesto ahí de pie a hablar de la exposición en concreto, de cómo realiza su trabajo y de cuestiones artísticas en general, con los visitantes rodeándolo. Poco a poco iba entrando gente, nos íbamos apelotonando, yo tenía miedo que en una de esas golpeara una pieza de las exhibidas,... No era el sitio más apropiado, pues, pero ha sido la ocasión para oírle unas cuantas cosas interesantes sobre cómo hace estas obras que, así, de buenas a primeras, dije que me recordaban cosas de gente tan diferente como Llorens Artigas, Chillida, Klee y hasta Michaux.
Ha llamado a la muestra (que estará hasta el 17 de enero), dice, “Reencuentros” por un doble motivo. Primero porque era volver a exponer en la Artur Ramon, la única española con la que trabaja, mientras me dicen que lo hace y es conocido un poco por todo el mundo: París, Londres, Holanda, Nueva York o Tokio. Segundo porque lo hace con un tipo de obra nueva, pero de un estilo que ya había hecho y que abandonó hará unos quince años, y ahora retoma. Son todas ellas piezas de gres y mezcla de barro a las que, antes de la cocción, les hace una especie de grattages a lo Lucio Fontana siguiendo un orden astral muy curioso. Ha explicado que ese efecto se le apareció por casualidad, por un error, que siguió investigando y perfeccionando, asombrado de que no hubiera sido apenas explorado en escultura.
Su respuesta a otra pregunta explica bastante su continua búsqueda. De hecho, ha comentado que ya ha abandonado la elaboración de este tipo de piezas y se encuentra ahora inmerso en otra serie totalmente diferente. Le preguntaron cómo llegaba a estos cambios de estilo. El relato que ha hecho sobre las razones de su primer abandono de esta serie, hará unos quince años, es significativo: Hizo una hornada y comprobó que todas las piezas sacadas del horno (ha hablado de que lo llena con unas doscientas) estaban impecables, sin ningún defecto a los que acostumbra el trabajo en horno, a unos 1300 grados de temperatura. En vez de alegrarme, ha dicho, me entristecí, pensé que ya los hacía con extrema facilidad, sin esforzarme, y decidí cambiar radicalmente.
Bien iluminadas, sobre unas peanas negras, las piezas exhibidas ratifican ese “preciosas” que decía Victoria Combalía. Atractivas, muy sugerentes, te trasmiten a la vez una gozosa alegría y una nada despreciable serenidad.










 

viernes, 11 de octubre de 2019

Tocar el color. La renovación del pastel

De hecho, este Boudin no sé si está realmente en la exposición. Lo he sacado de la red. Pero en la sala de la planta baja dedicada al paisaje, tras abandonar rápidamente la sala dedicada al retrato, hay tres minúsculos pasteles de Boudin como éste, que compensa todo lo que se ha debido ver antes con curiosidad, pero sin arreglo.


Paisajes 1 - Retratos 0. O, quizás, para ser más preciso, Paisajes 5 - Retratos 1. En cualquier caso, desde mi punto de vista, el resultado de la confrontación entre paisajes y retratos de la exposición “Tocar el color. La renovación del pastel” (Fundación Mapfre, hasta el 5 de enero) es clarísimamente favorable a los paisajes frente a los retratos, como mínimo en su primera parte (la de la planta baja).
Me parece que ha prevalecido el hacer una exposición razonada de la evolución del pastel en la pintura y entonces, si lo que quieres es ver cuadros que te hagan vibrar, lo tienes mal: junto a alguno emocionante has de ver, por eso de seguir el curso histórico de los hechos, de no saltarte y tener documentadas todas las etapas, ejemplos que te resbalan por completo, si no te llegan a molestar.

Otro cuadrito, de Hércules Brabazon Brabazon

Y esta miniatura es nada menos que de Delacroix.
 

viernes, 4 de octubre de 2019

Variétés

Retrato de Ludmila Pitoëff, de Man Ray.


Dos imágenes de la sorprendente revista belga (de 1928) Variétés, de entre las que se exhibieron en la capilla desacralizadla de la librería Actes Sud -la capilla Saint-Martin du Méjan- de Arles en los pasados Rencontres.

Imágenes de buen cine de la época.
 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...