viernes, 27 de abril de 2018

El gato de Schrödinger. La superposición de estados y la paradoja del observador (Daniel G. Andújar)


Esta mañana iba a ser mi bautizo de fuego del Festival D'A, con la proyección de la gallega "Trinta Lumes", de Diana Toucedo, pero cuando nos hemos presentado allí nos hemos llevado la desagradable sorpresa de que "por causas técnicas de proyección" no íbamos a poder ver la película, que se pasará otro día, pero con lo apretada que ha quedado la parrilla, a saber si se dejará ver.
A mal tiempo, buena cara. Hemos dado un paseo por la zona del CCCB, dando en el Àngels Barcelona de Pintor Fortuny con la exposición de Daniel G. Andújar "El gato de Schrödinger. La superposición de estados y la paradoja del observador".
La paradoja de Schrödinger es una buena introducción -dice la Wikipedia- para la Mecánica Cuántica, pero a los efectos que nos atañen, creo que sólo es necesario quedarse con que la acción del observador transforma de forma importante el medio. Es ésta una exposición que iría bien que te la presentase el mismo autor. Así, echando una ojeada, sin leer gran cosa, vamos a ser cartesianos y tan sólo decir que en una primera sala se ven unos paneles con esbozos ("Los turistas") o fotografías que dialogan con las pequeñas piezas de plástico que tienen delante, mientras que en una segunda sala se pasa el protagonismo a unas pantallas con visiones de gente -ajena al entorno- por espacios de la ciudad.





 

sábado, 14 de abril de 2018

Museo Episcopal de Vic


He visto que tenia muchas fotos del Museu Episcopal de Vic por la tableta. Poco visitado, muy bien puesto, contiene una de las colecciones, a mi entender, más interesantes de arte religioso medieval.
Creo que ya hice una primera entrega de Cristos en Majestad. Vayan por aquí, a partir de hoy, otras cuantas. Empiezo con pintura.






 

jueves, 12 de abril de 2018

William Morris

"Morris arrojando el barco de Abramovich", obra de Jeremy Deller.

Comisariado por un inglés, coproducción con la Fundación March de Madrid -por donde ya ha pasado-, está en el MNAC hasta el 21 de mayo la exposición dedicada a William Morris. 300 obras, de 50 procedencias y un discurso que se sigue bastante bien.
Como imagen de la personalidad combativa del artista, la exposición se abre con "Morris arrojando el barco de Abramovich", obra de Jeremy Deller. Luego siguen unos cuantos cuadros pre-rafaelitas (la verdad es que nada del otro mundo, en mi opinión, si se ha visitado con detenimiento la Tate Britain) y se empieza a mostrar la producción de la marca Morris, Marshall, Faulkner & Co, creada en 1861, con la decoración de la "Red House" (con ese divertido "King René's honeymoon" de Ford Madox Brown, 1864, o el mueble azul para el lavabo de la casa), y Morris & Co, registrada en 1875.
Se abre todo el abanico de actividad de la firma y de todo el momento por las islas británicas, desde las sencillas sillas Susex (1912). También figura la Silla Rossetti, de 1863) a todo el impresionante mundo de sus telas, pasando por baldosas como las pintadas por Burne-Jones (Penélope y Sta Cecilia, ésta de 1865). Tampoco se olvida la exposición de cómo William Morris abrazó la causa socialista, con una vitrina de libros sobre el tema.
Las últimas salas están dedicadas a mostrar la expansión del movimiento y sus ideas por todas las islas británicas y, al final, por todo el mundo con posterioridad.
En mi opinión no es que te descubra un mundo nuevo, porque todo eso de las Arts & Crafts y derivados es un tema que ya se conoce bastante, pero puesto que la han traído, merece la pena ver la exposición.


"King René's honeymoon" de Ford Madox Brown.


Las sillas Susex (1912).

La silla Rossetti, de 1863. Detrás, la tela de Morris que creo es la que ha servido para el cártel de la exposición.






Charles F. A. Voysey. Mesa 1903. Detrás, "Union de corazones", de 1899.

El que me pareció un precioso cuadro: George Price Boyce. An ancien tithe-barn and farm buildings near Bradford on Avon. 1878

Piezas de Hoffman.

 

martes, 10 de abril de 2018

Itō Shinsui. Tradición y modernidad


"Itō Shinsui. Tradición y modernidad" (hasta el 21 de mayo en la Fundació Miró) es una muestra pequeña pero, a mi entender, sumamente curiosa, al menos para un lego como yo en las cosas artísticas orientales. Admitiendo alguna que otra jerga de esas que pueblan esos andurriales, se llega a entender que unas obras de aspecto bien antiguo muestren algún elemento reciente y a fin de cuentas resulten estar hechas en la segunda mitad del siglo pasado: el autor pertenece al "shin hanga", un movimiento artístico empeñado en preservar el tradicional "ukiyo-e"
Pido excusas por los reflejos en el vídeo protector, que he intentado combatir con suerte desigual.










 

sábado, 7 de abril de 2018

Juan Genovés.

Para acabar con lo expuesto en la Galería Malborough de Barcelona (hasta el 12 de mayo), decir que lo de Antonio López no es su apuesta principal, pues ésta corresponde a Juan Genovés.
Es curioso ver cómo en sus esculturas metálicas pueden verse aún reflejos de sus figuras corriendo, manifestantes en eclosión, como en sus famosos cuadros de final del franquismo, mientras que en sus telas recientes siguen habiendo multitudes, cada individuo representado por una minúscula figura, creada por un notorio volumen de pintura ahí pegado saliendo de su tubo, pero con un resultado y supongo que intención bien diferente. Lo que parece presidir los cuadros es su colorido. A mí, personalmente, me puede agradar el juego de uno que parece evocar un grupo en el África rural subsahariana, esas manchitas de colores repartidas en círculos por la superficie de la tela de todos, pero añoro la fuerza inmensa que tenían los cuadros con los que se dio a conocer.





 

miércoles, 4 de abril de 2018

Antonio López


Además de ese busto de "Fátima" tan fino que medio mostré ayer, en la Galería Malborough de Barcelona exhiben dos cosas más de Antonio López. Voy a ellas, aunque sorprendentemente para mí la pobre Fátima no agradara a gente que se pasó por aquí, incluida una pintora con una obra radiante, llena de sensibilidad y magia. Voy a achacarlo a todo el detalle que queda oculto en las fotografías de una pieza de este estilo...
Una es un dibujo del membrillero que se hizo tan famoso por el documental de Érice, "El sol del membrillo", del que yo diría que, haciendo escuela, surgió todo ese prolífico panorama actual existente por aquí. Imposible sacar de él una fotografía decente, no obstante, por el vidrio que lo cubre.
La otra es el primerizo y famoso lavabo, de cuando hacía cuadros por Tomelloso. Le he hecho una primera fotografía como quien saca automáticamente un retrato de alguien sobradamente conocido, pero esta vez he hecho algo más que apreciar su aspecto general, con su gama de grises, y entonces ha sido cuando me he dado cuenta de los misterios que envuelven al cuadro.
En primer lugar nos hemos acercado para apreciar los detalles de los objetos del estante, de los que señalaba yo que eran del valor de los de las miniaturas de aquel cuadro de Fortuny, "La vicaría". Justo en ese momento nos hemos preguntado por cómo era que no salía el reflejo del pintor en el espejo. Yo he empezado diciendo que era porque estaba pintado desde donde me encontraba, enfrente del lado izquierdo del cuadro. Pero mi desplazamiento hacia el centro y luego a su lado derecho me ha dejado ver que es un cuadro con uno de esos "trompe l'œil", como uno con esos ojos que te miran estés donde estés contemplando el cuadro.
Nos hemos fijado entonces en la parte inferior del cuadro, como un picado hacia la parte inferior de esa especie de repisa, incoherente por completo con respecto a la parte superior, viendo claramente que todo el conjunto dista un montón de ese realismo máximo que parece representar.




 

martes, 3 de abril de 2018

Fátima (Antonio López)


En la Galería Malborough de Barcelona han plantado la "Fátima" de Antonio López. Un prodigio de los suyos.


 

lunes, 2 de abril de 2018

Madeira Central (Toby Ward)


Postals – 261
Es una de las postales que, como separata, se incluyen en un cuaderno de viaje sobre la isla de Madeira. Todo él acuarelas de colores suaves, que describen sobre todo sus singulares paisaje y vegetación. En ésta destacan esos bancales que llegaban hasta unos 700 m de altitud.
(Toby Ward.- “Madeira Central”)


 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...