jueves, 29 de diciembre de 2016

Babar (Laurent de Brunhoff)


Quizás me despisto, y ya lo colgué por aquí. En junio, en la Harvard College Library, también se exhibían unos pocos originales del inventor de Babar, Laurent de Brunhoff. Un personaje éste de Babar que fue de los primeros en verse hasta en la sopa, en libros y pósters, pero también en platos, cortinas y ropa de cama. Pero yo diría que ahora se le ha olvidado un poco.
Quizás sus viajes ya no resulten tan asombrosos, y esa vieja señora tan puesta que tan bien le trataba no tenga hoy el atractivo que hoy resulta que parece que tiene una princesa galáctica o así.








 

viernes, 23 de diciembre de 2016

Crist de Mijaran


Postals - 253
Así, con su enorme mostacho y abundante cabello, su esquelético pero a la vez consistente torso, el hierro asomando por el origen de un perdido brazo que recordaría un garfio, podría pasar por un temible pirata, de esos que pululaban por los Caribes. Sus párpados cerrados debidos más a contradicción o disgusto que a serenidad o muerte y esa mano que permite rodee sus costillas serían lo único, quizás, que contradicen el más que equivocado diagnóstico.
("Crist de Mijaran. Fragment d'un devarament dera creu". Glèisa parroquiau Sant Miquèu. Vielha, Val d'Aran. Siglo XII)

 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Pop art that matter. Collection du Whitney Museum of American Art

ba con cierta reticencia a ver "Pop art that matter. Collection du Whitney Museum of American Art" en el Museo Maillol de París (hasta el 21 de enero). Pensaba que era ir a ver una vez más esas imágenes amables que, de tan vistas, se habían convertido en algo familiar. Pero cuando me di cuenta de que las obras del pop art americano expuestas eran en realidad gamberras en vez de simpáticas pude salir con la convicción de que es una gran exposición.
Como excepción a la regla general, no dejaban hacer fotos (y la presencia de un bullicioso colegio pululando por las salas, susurrando entre si atropelladamente, era un buen motivo... perdido). Éstas, cuyos nombres anoté (junto al de un divertido retrato de Lichtenstein hecho por Ken Heyman, todo él agujereado con los típicos puntitos de sus cuadros, que no he encontrado) son sacados de la red.


Roy Schnackenberg. The motorcycle, 1966.


John Wesley. Pooh, 1965.

Edward Kiesholz. Untitled American President, 1962.

Allan d'Arcangelo. Madona and child, 1963. Éste es, quizás, el más conocido de los que anoté.
Rosalyn Dresler. Marilyn porsued by death, 1963.


Hohn Wesley. Lawrence and the Arabians, 1971.
 

domingo, 18 de diciembre de 2016

Outumuro


En los retratos de Outumuro en el Palau Robert (hasta el 26 de febrero, entrada libre) aparece bastante gente que no me apetece conocer -mucha haciendo el tonto-, pero también hay unas cuantas modelos de buen ver (curiosamente alguna ya de edad) y un retrato de Rosa Regás y otro de Leopoldo Pomés que no ocultan su edad que creo que hacen que valga la pena la visita.
El de Leopoldo Pomés también lo he encontrado por internet (comentario), pero prefiero poner la foto que le hice porque, pese a los reflejos, no corta el aire y humo de encima de su cabeza. Yo incluso le habría dejado más aire y humo.


 

viernes, 16 de diciembre de 2016

Arte y cine (Paini)

Dominique Paini y su bella ayudante.

Hoy en Caixafòrum Dominique Paini daba la conferencia “Arte y cine. 120 años de intercambios” y antes de eso hemos tenido tiempo para una visión rápida de la exposición del mismo nombre (que se inauguraba también hoy y estará ahí hasta el 26 de marzo) de la que es comisario.
La exposición va avanzando a década por sala, en una progresión excitante, demostrando la influencia de la pintura en el cine y después del cine en la pintura, hasta que de repente, una vez pasados unos bastante informes años 70, te topas con una sala que abarca de golpe tres décadas, de 1980 a 2010, con la excusa esa de la falta de perspectiva. De acuerdo que es más que difícil concentrar en un espacio limitado 120 años de la relación entre arte (Paini ha precisado después que lo correcto habría sido decir pintura) y cine, te concedes, pero una cierta frustración al no seguir el ritmo de descubrimientos, y que la cosa se acabe casi repentinamente te asalta, de la misma forma que me ha sabido mal no encontrarme con un anexo en que Paini explicase alguna cosa de, por ejemplo, la relación entre Hitchcock y el arte, tema que conoce enormemente por haberla trabajado.
Su conferencia, tras una cierta contrariedad inicial al oírle decir que sólo iba a hablar de la exposición, ha estado muy bien para quitarme de la cabeza decepciones de ese tipo. Por una parte ha hecho las veces de una visita guiada, y ya se sabe que donde estén las efectuadas por el comisario de la expo, que se aparten las demás. Por otra parte, me ha dejado entender que esa última sala, combinando tres décadas, es en realidad su resumen de toda la exposición. Por último, y ya que en la exposición no dejan hacer fotos, me ha servido para hacer alguna de las transparencias sobre obras presentadas en que ha colgado. Nadie me ha prohibido hacerlo…
Unas ideas generales, oídas de Dominique Paini:
-Una exposición ha de poner en realción cosas que aparentemente no tienen relación. Generalmente las exposiciones ponen en relación cosas que ya están relacionadas, y eso no tiene interés. El ejemplo, muy claro, que ha puesto, está en una de las fotos que cuelgo.
- El cine empezó como unas imágenes domesticas… y actualmente se está acabando de producir el regreso a lo doméstico (tabletas, monitor, móvil,..)
- El cine ha pasado de ser unas imágenes proyectadas por la luz a unas imágenes calculadas.
Y quizás lo que más me ha gustado: Ese hecho tan hermoso que posibilitaba el cine cuando era un hecho social: Recordar un film asociado al cine en que lo viste y a la mujer a la que amas con la que allí lo viste.

Los Lumière con sus films querían, como la pintura de la época, verlo todo. El único cambio entre cine y pintura era el tiempo.

Captar el movimiento.

Proyectando imágenes cogidas en los tres colores básicos de forma conjunta, obtuvieron los colores de Boudin.

El tren. Pero del tren sólo queda el movimiento-

Autorretrato de Chaplin-

Godard. Juego de manos.

La pintura del pop art reproduciendo los temas del cine.

¿Qué le interesa a Warhol del cine? ¡Un billete! El comercio...

Éste es el ejemplo que ha puesto de relacionar cosas que en un principio no pueden tener relación. ¿Sin ver la pintura de Hokusai de la izquierda quien relacionaría la obra de Sarkis (?) con Hokusai? Y sin embargo, consigue en el agua el rojo del vestido de Hokusai...

Lamento no recordar el nombre del pintor de esta obra de la última sala. Mientras suena Bernard Hermann, diferentes dibujos de los films de Hitchcock van pasando por delante de un libro.
 

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Alexander Kluga, jardines de cooperación

Valentín Roma en su larga introducción a la exposición, que ha centrado muy bien intenciones y forma de actuación.

Era para mí la oportunidad de situar correctamente toda la obra de Alexander Kluge, al tiempo que de valorar con conocimiento de causa la impresión causada por Valentín Roma en esta su primera apuesta al frente de La Virreina Centre de la Imatge. Él, que es también uno de los comisarios de la exposición, guiaba hoy una visita a "Alexander Kluge. Jardines de cooperación" (abierta hasta el 5 de febrero). Debo decir que los dos objetivos se han saldado muy bien, con un resultado sorprendentemente bueno.
A mí el nombre de Kluge -para qué nos vamos a engañar- me conducía básicamente al Manifiesto de Oberhausen (y con él al nacimiento del Nuevo Cine Alemán), a sus películas dentro de ese movimiento y a "Alemania en Otoño". Tras todo ello, sólo una nebulosa me lo situaba como teórico difícilmente ubicable.
Y a Valentín Roma, después de sus dimes y diretes mediáticos con su expulsión del MACBA como garante de una escultura muy nombrada que tenía al rey Juan Carlos como jocoso protagonista, y de oírlo en una escueta presentación en el Centro, dudaba entre conceptuarlo de moderno y provocador o bien de un serio elemento del gremio.
La exposición me ha servido para entender a Alexander Kluge (1932) como el rey de la fragmentación, mezcla, pastiche, reciclaje, pero también como escritor de reconocido prestigio, metido en todos los combates, y el alma mater de una productora de televisión, DCTP, única en el mundo, que se atreve a programar entrevistas o programas culturales de calidad en eso que se llama el "prime time"
Y la visita guiada por Valentín Roma, con éste entrando apasionadamente en detalles muy vivos sobre su relación con el protagonista de la muestra, haciéndonoslo admirar, me ha convencido de que tenemos en la Virreina a un director con criterio, ganas y formas para llevar a muy buen puerto todo un programa que, como él mismo ha señalado, intenta entrar a investigar y mostrar los momentos artísticos y voces críticas desde los años 60 a nuestros días que, por sorprendente que pueda resultar, aún no poseen un relato completo en museos.
La exposición se llama "Jardines de Cooperación" porque eso definiría la obra de Kluge: sería como un jardín, en colaboración con gente tan destacada como Gerhard
Richter, Oscar Negt, Heiner Muller o Anselm Kiefer, en medio de la jungla informativa.
Han descartado presentar al Alexander Kluge cineasta, pensando que ese no era el sitio adecuado, además de que toda su obra en este campo está ya toda editada, con buenos subtítulos y todo. También, al menos directamente, al Alexander Kluge escritor, pese a que faltan muchas traducciones de sus libros (saldrá en unas semanas su primer libro, "Rastros de vida", de 1962, traducido para la ocasión: son pequeñas historias escritas en los tiempos muertos del rodaje de "El tigre de Esnapur", en la que hacía de ayudante de Fritz Lang). Y han decidido entonces centrarse principalmente en sus trabajos para televisión, a la que pasó en los ochenta, según explicaba, "porque en el cine ya no se puede hacer nada libremente y para tener un impacto mayor".
La exposición empieza presentando unas piezas en las que el mismo Kluge lee pequeñas historias para luego irse adentrando por otros cuantos "ámbitos", como la eclosión de los años 60, la guerra, el poder de los sentimientos o los "Jardines de Cooperación" propiamente dichos, reflejando sus colaboraciones con los artistas que he mencionado más arriba.
Hemos salido de la visita con la impresión de, aún sin haberlo practicado casi nada, conocer bastante de lo que lleva entre manos Alexander Kluge. Convencidos de que, como Kluge, no hay que ser ni nihilistas, ni abstractos ni intelectuales. Una anécdota sobre él que ha explicado Valentín Roma, y no me resisto a reproducir aquí: Los domingos por la mañana acude al cine de su barrio, al que convenció que debía abrir para que los vecinos proyectaran, en pantalla grande, sus películas amateurs, y las discutieran con la gente a continuación.
Vale la pena ir con calma, verlo todo con los ojos y mente bien abierta y sentarse en uno de esos asientos pupitres diseñados para la escuela de Ulm en 1962 a escuchar o leer una u otra narración corta. La entrada, además, es libre, sin que deba desembolsarse ni un euro. ¡Qué más queremos!

En la primera sala (el primer ámbito: "La fuerza poética de la teoría"), Alexander Kluge nos recibe leyéndonos unas cuantas historias cortas.

Uno de los colaboradores de Kluge, Kiefer.

La reutilización de materiales como estas revistas, sin por ello constituirse como un frikie

Los asientos pupitre diseñados para la Escuela de Ulm en 1962.

En una de las dos salas de la fuerza de los años 60.

Otro ámbito: el de las guerras. Con historias como el de esa maqueta de la ópera bombardeada y una de las contradicciones que tanto gustan a Kluge: Gracias al horror del bombardeo, se conoció una pareja, que se amaron, engendraron un hijo...

El poder de los sentimientos. "Buster contra la infección sentimental" era un libro que tengo por casa... Pero Kluge no reniega de los sentimientos. Simplemente cree que se han de reenfocar...

Grandes heroicidades replanteadas.

Richter, otro de los colaboradores del jardín.

Heiner Müller.

En este otro ámbito, en un pequeño film Kluge hace leer una muy corta historia de los hermanos Grimm a Haneke, yluego le interroga para comentarlo.

La historia de los niños cambiados. A partir de la imagen de una noticia, un cuento.

Valentín Roma junto a películas de Kluge. Las primeras, "Artistas bajo la carpa del circo: perplejos".
 

domingo, 11 de diciembre de 2016

Joan Junyer

La sala de la casa, con una reproducción de unos figurines de un decorado de Junyer.

Carme Grandes avisaba por aquí de que este fin de semana y el próximo sábado y domingo, de 11 a 14h se podía ver una pequeña exposición sobre un artista vanguardista que había expuesto hasta en el MOMA, pero que era un total desconocido para mí, Joan Junyer. Y hoy domingo por la mañana se cumplían los requisitos.
La exposición es poca cosa: unos paneles, la copia de un libro sobre Junyer (a las imágenes del cual he hecho algunas fotos) y un vídeo con una entrevista con su mujer, la pedagoga Dolors Canals. Pero sirve para hacerse una idea de la trayectoria del artista a través del mundo (con paradas en el Caribe, Francia, Estados Unidos y Cataluña).
Y también, claro, es una oportunidad para coger un transporte público que te suba a conocer la casa que acoge la exposición, en el Viaducte de Vallcarca 4, y luego dejarte caer paseando hasta tu casa. Pero eso serán ya otras entradas...


Figurines suyos para un ballet.

El libro expuesto.

Dolors Canals, en la entrevista del vídeo que se pasa en la exposición.

Panel con datos biográficos.





Fuente de Asplund del jardín del MOMA con mural de Junyer. 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...