martes, 18 de junio de 2024

Vidas entre dictadures de Rossend Torres

La plaza Catalunya con, a la derecha (aún no existía el Banco de España), la Librería Catalonia.

La tienda de fotografía de Rossend Torras, en Gracia.

El circuito de Sant Père de Ribes.

Siempre se aprende algo. Rossend Torres era un modesto fotógrafo, con tienda, de la Vila de Gràcia, al que dedican una exposición en las cocheras de la Casa Robert.
Titulan la muestra, que estará abierta hasta el 1 de septiembre, “Vides entre dictadures”, porque las fotos que exhiben suyas son, en general, de los años 20 y 30. En este tipo de muestras, más allá de las imágenes que se han hecho ya habituales, de la proclamación de la República, quemas de iglesias y demás, me suelen interesar las que dan noticias de cómo eran las cosas por aquel entonces.
Una primera cosa aprendida es por ejemplo donde estaba, antes de la guerra, la Llibreria Catalonia. Y así.

Y una carrera en Mataró.

Los baños de Sant Sebastià.
 

lunes, 17 de junio de 2024

Barceló en La Pedrera

Un grupo de señoras compacto no me ha permitido luego regresar a esa vitrina del fondo para intentar fotografiar los bustos de africanos que medio tapa él.



Hacía hoy un bonito, luminoso día, con colores contrastados. He estado a punto de hacer una fotografía en una calle que cruza a la Rambla de Catalunya, porque me parecía un buen encuadre, satisfecho por todo lo que recogía en él: unas motos aparcadas, un taxi de Barcelona recogiendo pasaje, una terraza y la fachada de una casa entrevista alternada con las hojas de los plátanos, movidas por alguna ráfaga de viento, aún refrescante.
Hemos pasado luego por el Palau Robert, donde se pueden ver, en las cocheras y en su segundo piso, dos interesantes exposiciones y, finalmente, nos hemos dirigido a La Pedrera, donde ver, antes de que cierre (el 30 de junio) la exposición que sobre Barceló ha organizado en La Pedrera Enrique Juncosa.
Una de las cosas que ha debido decidir Juncosa sobre la muestra es que las ventanas del piso donde se exhibe estuvieran abiertas. Eso ya suele hacerse así en una tribuna del primer tramo del recorrido, y entonces puedes asomarte un momento al Paseo de Gracia, que luce a esa hora muy presentable. Pero, sobre todo, la novedad -al menos para mí- reside en una ventana del último tramo expositivo, que habitualmente permanece cerrada.
Al margen, como la otra, de ofrecer una sensación de integración de lo expuesto con todo lo que lo rodea, restando misterio a la obra para hacerla más cercana, esa ventana permite observar uno de los patios de manzana del Eixample de más prestancia. Lo que fue jardín elevado de Vinçon tiene unas mesas y sillas como si de una terraza de cafetería se tratase. Habrá que investigar.
Y el recorrido por la exposición -como el vídeo de Josep María Civit, aunque no lo hemos visto completo- muy interesante, con unas cuantas piezas y sensación global aportada que, junto a todo lo anterior, si no fuera por el precio al que han puesto ya las entradas, te reconcilia con tu ciudad.

La ventana creo que excepcionalmente abierta.







 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...