viernes, 29 de enero de 2016

Más telepatía y menos internet. Campaña para fomentar la transmisión de contenidos psíquicos sentimentales sin la intervención de medios tecnológicos (Greforio Apesteguía)


Postals - 248
Gregorio Apesteguía.- "Más telepatía y menos internet. Campaña para fomentar la transmisión de contenidos psíquicos sentimentales sin la intervención de medios tecnológicos". (A partir de "Afilador vizcaíno" -Zorraquín- y "Mujer frente al espejo" -Anónimo-). Almacén de análisis, 2014.
Creo que como indirecta muy directa estas pasadas fiestas me regalaron esta postal. Ahora, antes de venir al ordenador a colgarla dentro de la sección de "Postals", que tenía bastante abandonada, he mirado -¡también por internet!- la página de Gregorio Apesteguía, "Almacén de análisis". Me ha parecido muy curiosa. Espero que tenga éxito.

 

lunes, 18 de enero de 2016

Una colecció per un viatge

La historia que hay detrás de la exposición que se ha inaugurado hoy en Can Framis ("Una colecció per un viatge", hasta el 3 de abril) es muy curiosa: La promoción de 1960 de la Escuela de Arquitectura pensó una vía original para reducir los costos de su viaje de fin de carrera. Pidieron un dibujo a una larga lista de arquitectos y artistas de por aquí y extranjeros que, de una u otra forma (en buena parte vía Cirici Pellicer, han comentado en la inauguración) estaban a su alcance. Cuando hubieron hecho el acopio de los materiales resultantes, exhibiéndolos para su venta en la Sala Gaspar, Antoni de Moragas, el entonces decano del Colegio de Arquitectos, se dio cuenta de la calidad de la colección formada e impuso en una Junta su opinión de asumir todos los costos del viaje a cambio de hacerse con la titularidad de toda ella.
Después de 55 años en el Colegio, Victoria Combalía y el equipo de la Fundació Vila Casas exhiben ahora una selección de unas 90 obras de las alrededor de 130 existentes. Lo primero que hay que decir, aún sólo dando un vistazo rápido a la muestra, es que quedas apabullado por la acumulación de grandes nombres y -lo más importante- de la impresionante calidad de la obra expuesta, con sorpresas mayúsculas. ¡Visita obligada!
He hecho unas pocas fotos sin preocuparme de reflejos, encuadre y tal. Hay que ir, verlos bien y hacerse con el catálogo editado, uno de esos de pequeño tamaño, precio soportable y buenas ilustraciones que elabora la Fundación.


Las salas de exposiciones temporales de Can Framis, desde el exterior.

Victoria Combalía, comisaría de la muestra, explicando cómo se ha llegado a la exposición actual.

Es evidentemente un Morandi, pero además un Morandi especial...

Los dos dibujos de Cocteau fueron los primeros en llegarles.

La ruta de viaje que hizo finalmente la promoción. Como se ve, punto final en Finlandia. Moragas, conocedor de Aalto, debió sugerirlo...

La promoción delante de Notre Dame (Le Corbusier) en Ronchamp, etapa del viaje.











Tres miembros de la promoción. Han explicado que con las fiestas y cosas así organizadas no llegaban a ningún lado, y fue entonces cuando decidieron comprar cartulinas, sobres y sellos..

Durante los parlamentos de la inauguración.

En el cartel de la Gaspar finalmente no se pudo fijar el nombre de Picasso, quien no contestó a las diferentes peticiones que le hicieron.

El catálogo de la exposición.

Victoria Combalía -que ha hecho de comisaría de la exposición- y José Corredor Matheos.


 

lunes, 4 de enero de 2016

El Tarariqueteví Teatro (Sevilla)

Nada más entrar a la nave, vista a la derecha.

Tienen ya vendidas todas las entradas de la siguiente representación, que creo que harán a mediados de este mes de enero. La cosa funciona por el boca a oreja. Alguien ha ido a ver una función, se lo ha pasado bien y se lo dice a sus amigos, que se apuntan para la próxima.
Debe tener su qué de aventura de iniciados ir a una sesión del Tararí-que-te-vi Teatro. Primero se ha de acceder a un pequeño polígono industrial que está dentro de una manzana del sevillano barrio de Triana. En una de sus naves se han ido instalando las huestes del grupo de teatro de aficionados. No sólo eso. Han tenido previamente que limpiar a fondo, pintar, construir, adecuar. Todo con sus manos.
Teatro de aficionados que, para no tener que dispensar aún más en los derechos de una obra (querían hacer Chejov, pensando que ya se habrían liberado sus derechos de autor, pero por ahí andaban los del traductor…) se han convertido hasta en autores, una tarea más a sumar a la de la dirección escénica, escenografía, vestuario, y todos los etcéteras necesarios. Por lo que entendí la obra actual toca, en unos cuantos episodios, con buen humor, toda una serie de temas de la más rabiosa actualidad, dejando por aquí y por ahí, como quien no quiere la cosa, alguna semilla de ideología crítica.
El dinero de las entradas no llega por el momento no ya a recuperar la inversión efectuada, sino para cubrir mínimamente los gastos, con lo que la cobertura del déficit debe seguir saliendo de sus bolsillos, pero esperan que la buena acogida les vaya facilitando la supervivencia. Lo que está claro es que pierden dinero, pero trabajan de lo lindo… y reciben enormes satisfacciones con su trabajo. Una de las que me explicaron, al margen de todo el trabajo de creación, que ya alguno de sus actores ha pasado a troupes profesionales…
Cuando oiga por aquí esa triste cantinela, normalmente con forma de ocurrencia que se quiere graciosa, de que el dinero que se genera en nuestra envidiable nación va a parar a los bolsillos de extremeños y andaluces, en oficial catarata dadivosa sin fin, explicaré el caso del Tararíquetevi Teatro. Y preguntaré qué subvención creen que puede recibir por aquí un grupo como ese, y hasta qué nivel llega la de la Junta de Andalucía..: Hasta el momento ni un duro

Y vista a la izquierda. En el margen derecho de la foto se ve la entrada a la sala. Si se llega con antelación, un saloncito de espera.

Debia ser la administración de la pequeña industria previa, que han convertido en un pequeño bar.

El bar

Y el interior del bar.

El taller.

Zoom, para ver las notas de la pizarra.

Detalle de las herramientas del taller.

El departamento de vestuario.

El departamento de vestuario.

Va a empezar la sesión. Vayan entrando a la sala.

El escenario y patio de butacas. También todo construido por ellos.
 

viernes, 1 de enero de 2016

Rafael Pellicer

En el museo de Bellas Artes de Córdoba, hasta febrero, una exposición de grabados de Rafael Pellicer, y algún dibujo sorprendente por su modernidad. El vidrio que las cubría dejaba unos grandes reflejos en las fotos, por lo que sólo hice para Cinthia la foto del tiovivo (1933), y anoté los nombres de las que más me atrajeron, con la intención de buscarlas luego por internet: “Lluvia” (1945), “El celador” (1927), “Cocktail” (1932), “El relojero” (1932).
Luego sólo he encontrado, presentables, éstas.




 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...