sábado, 26 de diciembre de 2015

Julio Romero de Torres


Postals – 247
Julio Romero de Torres. “El pecado” (1913). Museo Julio Romero de Torres, Córdoba.
Hasta que Leopoldo Pomés (y no hablaba en broma, pese a que tuvimos inicialmente esa impresión) empezó a alabarlo y a decir que lo tenía por un maestro, haciéndonos fijar en él, Julio Romero de Torres era, incluido su nombre, un elemento más de la españolada, el de las mujeres con moño y cabello negro, quizás con mantilla y una guitarra andaluza por ahí cerca. El del cuadro del billete de cien pesetas.

Bastó con verlo con otros ojos, y ya nada fue igual. Observando ahora, por ejemplo, este cuadro, no sabría contestar qué tipo de razones eran las que me lo arrinconaban en una zona apartada, a no explorar demasiado. 

lunes, 14 de diciembre de 2015

Zaha Hadid


A la hora de la verdad, cuando ha de establecer su estudio londinense, la famosa arquitecta iraní Zaha Hadid, digo yo que buscando la funcionalidad que no le daría uno de sus diseños, escoge utilizar la sala de profesores de una antigua escuela victoriana. La silla de primer término sí que parece, por sus formas, suya. Debe estar puesta ahí única y exclusivamente para la foto. Dudo que llegue al extremo de torturar a un pobre proyectista obligándole a su uso.
(La fotografía, de Richard Davies, aparece también en "El taller del arquitecto" (Anatxu Zabalbeascoa, Gustavo Gili, 1996)


 

domingo, 13 de diciembre de 2015

Haciendo las fotos de Agustí Centelles

La foto de Agustí Centelles que se divulgó cortaba al personaje de la izquierda, que ayuda bastante a la comprensión sobre las circunstancias que rodearon a la toma.

No había asistido aún a ninguna de las sesiones mensuales que organizan, pese a la insistencia de Joselure, porque siempre me sobrevenía algo que me lo impedía. Hasta esta mañana de domingo. Como me esperaba un itinerario siguiendo los escenarios del 19 de julio en Barcelona recogidos por la cámara de Agustí Centelles, en un primer momento, al saber que íbamos a estar toda la mañana en ese único punto del ensanche, destripando la famosa fotografía de los guardias de asalto parapetados por unos caballos muertos, me he decepcionado un poco con la Experiencia Centelles de Arqueología del Punt de Vista. Hacía frío, pese a que uno de los asistentes, seguramente de Bilbao, iba con camiseta de manga corta, y toda una mañana en esa esquina de pie, sin que el sol ni el movimiento te calentase, me asustaba.
Pero luego he visto que a/ no se trataba de estar ahí quieto, sino moviéndose localizando los diferentes objetivos que aparecen en las fotos de Centelles b/ la concentración de información que hay en esa mañana da de sobras para las dos horas empleadas y c/ los múltiples objetivos de la sesión (informar de cómo actuaba un reportero como Centelles, entretener con algún juego a la chiquillería, profundizar en esa atrayente investigación que permite la comparación de unas fotografías antiguas con la visión actual de sus escenarios, a partir de todo ello ligar cómo fueron unos hechos históricos decisivos,...) se han conseguido totalmente.

Ricard Martínez -factótum de la experiencia- y Sergi Centelles, que explica en la primera parte cosas sobre su padre. (Y que me ha hecho unos regalones que le agradezco profundamente...)

El juego de imitación, para que los aficionados tomen una fotografía emulando a los guardias de asalto y al señor espontáneo.


ntentando descifrar dónde se tomó alguna de las fotografías previas y posteriores de la famosa. Los cambios de edificios o -en este caso- plantas bajas, dificultan en algún caso la tarea, que va haciéndose apasionante.


Este dossier es la auténtica joya, confeccionado por Ricard Martínez con paciencia infinita durante años. Ha descubierto el recorrido que Centelles hizo en ese día localizando los seis o siete carretes de fotos que disparó.

Aquí Rocard Martínez señala un agujero de bala en la pared. Y, efectivamente, actualmente se puede ver rellenado con cemento.

Voilà! Su paciencia llegó a desplazarse a ese sitio el 19 de julio para captar el momento en el que el sol provoca la misma sombra en la pared, y deducir de ahí la hora en que tomó la fotografía (sabiendo de las diferencias horarias desde entonces). Todo un procedimiento de lo más laborioso, pero en el que cada hallazgo le debió suponer un buen periodo de felicidad.

Fotografías colaterales de caballos.
 

sábado, 12 de diciembre de 2015

Le Corbusier


Uno de los edificios del Palais Royal de París está ocupado por un organismo del Ministerio de Cultura. A los mostradores de boutiques de diseñadores de moda que pueblan ese lado de las galerías que rodean el jardín le suceden entonces unos escaparates con una suscinta exposición cultural. Hace cosa de un mes la exposición, pequeña pero sustanciosa, con documentos en verdad interesantes, repasaba la trayectoria de Le Corbusier, desde sus dibujos estudiantiles hasta las muy interesantes fotografías comparativas del proyecto e inicio de la Unidad Habitacional de Marsella y su uso actual.
Aunque llenas de reflejos y medio veladas por la excesiva luz del sol matutino, colocó aquí unas cuantas.












 

viernes, 11 de diciembre de 2015

Pat Andrea


En la Víctor Saavedra, la Galería de la calle Enric Granados, junto a El Filete Ruso, hay ahora una exposición de Pat Andrea. No me suelen atraer demasiado las obras de este padre putativo de Gino Rubert, pero entiendo la atracción que sienten por él los amantes del dibujo y, además, hay una de sus primeras obras en la exposición que, ya con sus personajes típicos (la chica, el perro), queda lejos de su deriva posterior, y me ha parecido de una consistencia e intensidad magníficas.
Pero, al margen de eso, venía aquí para recomendar el espacio interior de la Galería que está montando estos días su propietario. Al fondo del largo pasillo donde se expone buena parte de la obra hay una sala bastante grande. En su parte no visible desde la calle –o sea, a la derecha- es donde está teniendo lugar la transformación. Metamorfosis en un lugar cálido, con cierre a base de esculturas, sofá, música –habitualmente de jazz- y unas paredes repletas de cuadros de tamaño medio y pequeño, con piezas en verdad interesantes.
Recomiendo vivamente entrar, y dejarse explicar por Víctor Saavedra las historias que hay detrás de cada cuadro. Será un viaje por el mundo aristocrático de una especie de segunda encarnación de Bathus; por el de un artista iraní que, después de haber ido al exilio, ha presentado obra -una obra que en ocasiones recuerda a la de Ocaña- en la Bienal de Venecia, y dentro del pabellón oficial de Irán; por el de unas imágenes profundamente operísticas; por…
Estará abierto hasta después de fiestas. (La foto del cuadro de Pat Andrea que he citado no es mía. La he obtenido del FB de la Galería).




 

 

jueves, 10 de diciembre de 2015

Norman Foster


Otra imagen de “El taller del arquitecto” (Gustavo Gili), aunque torcida y mal escaneada, porque estoy penando un forzado cambio de impresora/scanner y me tiene frito su configuración y uso. En este caso se trata de una sala del impresionante estudio de Norman Foster, frente al Támesis.
La verdad es que la ves y te sale el “¡Oh!”, aunque no sé lo que llegarán a opinar los arquitectos y demás que trabajen en ella y, por otro lado, me pasa esa idea por la cabeza de que quizás, en vez de cosas tan lujosas, ya va siendo hora de que hagamos que los grandes arquitectos se dediquen a obras de aparente menor empeño, en otra escala, con más repercusión global.

 

martes, 8 de diciembre de 2015

Tadao Ando


Ésta es la fotografía que Tadao Ando hizo en su estudio de Kita (Osaka) de la que hablaba ayer. Aparece en “El taller del arquitecto” (Anatxu Zabalbeascoa, Gustavo Gili, 1996). Para comparar con el repleto aspecto que de él ofrece su uso, cuelgo también una foto de otra de sus casi espirituales obras (en este caso del recinto de Vitra: la he sacado de la web devoti.it, y no sé si es también suya), en las que los espacios de meditación, los vacíos, se encuentran por todos lados, en cada detalle.


 

lunes, 7 de diciembre de 2015

El taller del arquitecto


Llibres – 141
Es curioso ver que, en vez de diseñarlos desde cero a su voluntad, la gran mayoría se ha acabado ubicando en antiguos espacios, muchos industriales, remodelados. Otro apunte: Como se trata de despachos de arquitectos en pleno uso, fotografiados hoy en día, pero abiertos hace ya un tiempo, te das con sorpresas divertidas, como por ejemplo ver lo rebosante que está de cosas el –por otra parte magnífico- estudio del siempre austero Tadao Ando.
No me funciona la impresora/scanner y además no me habría cabido el libro, que es de los de tamaño grande. Por eso he utilizado la foto de su portada –algo oscura- de Todocolección. Recoge la parte superior del estudio de Mario Botta en Lugano, y la original es una fotografía de Alo Zanetta. A la que me haga de nuevo con un scanner operativo colgaré alguna fotografía de las de los talleres de los 38 estudios de arquitectos del libro.
(Anatxu Zabalbeascoa – “El taller del arquitecto”. Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1996)

 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...