domingo, 25 de marzo de 2018

Clotert - Tusquets


Son sus años mejores, llenos de brillantes ideas. Los dos aparecen en el anuncio de la exposición (que han diseñado ellos mismos, incluidos los plafones en los que van colgadas fotos y dibujos) en una foto que no resulta muy protocolaria, con sus tumbonas. Tusquets lleva una camiseta del Barça que hará reír a Pancho. Tanto el mismo Tusquets como Clotet lucen la melenita correspondiente a la época.
Pero lo importante es ver la gama de proyectos de todo orden que abordaron, ejemplo de una época de eclosión. La exposición acaba en la antesala del auditorio y viendo éste, mezclando su visión con la de las imágenes de la expo, no pude resistirme a recordar alguna de las tumultuosas sesiones que presencié ahí en los primeros años 70. En esas mesas redondas recuerdo que participaban todos los grandes nombres de la arquitectura barcelonesa del momento. Se formaban habitualmente dos bandas, y el combate dialéctico estaba servido, para gozo de alguien como yo, entonces totalmente ajeno en conocimiento e incluso disfrute de la arquitectura, pero que ligaba con todo eso, por ejemplo, por las combativas publicaciones que los arquitectos efectuaban.
Vale la pena pasarse un rato por la entreplanta y primer piso del Colegio de Arquitectos.










 

sábado, 24 de marzo de 2018

Tapices del Victoria & Albert Museum


Un amigo FB me ha recriminado que colgase por aquí una entrada elogiando una bella película de Truffaut cuando están pasando tantas cosas por las que debiéramos sentirnos soliviantados. Vaya por delante que encuentro que tiene razón en que se están cometiendo tropelías. Quizás yo extendería más el periodo de constatación de esas tropelías, yendo hacia atrás en el tiempo, por no decir que me extendería así mismo en la búsqueda por el espacio, pasando entonces también por otras latitudes. Pero eso es lo de menos.
El caso es que me ha hecho reflexionar. ¿Debe uno de dejar de hablar de todo lo que no vaya en la línea de condena por los desmanes? Ya le he dado mi respuesta personal, pero no he podido dejar de pensar en ello cuando me disponía a seguir mi costumbre de dejar una cagadita periódica por aquí.
He mirado las fotos que sigo teniendo por la tableta, invadiéndome demasiado espacio, por lo que tendría que ir evacuándolas. He dado entonces con unas cuantas de tapices que residen actualmente en el Victoria & Albert Museum de Londres. Y he decidido que pueden ir bien para hacer en voz alta esa reflexión.
Una primera sería un detalle de los "Devonshire Hunting Tapestries", del siglo XV. Como el detalle escogido muestra unos perros de caza mordiendo a un pobre venado, me da que, especificando o aún dejando en el aire la evidente metáfora, sería una entrada que recibiría el "nihil obstat" correspondiente.
Otro tanto pasaría, creo, con la imagen de otro bello tapiz, éste del siglo XVI, que lleva por título "The three fates. The triumph of death". Y seguramente pasaría también ese otro detalle del primero referenciado, en el que podría pensarse que alguien está acosando a una mujer.
No obstante, deduzco, me temo que sería poco defendible la cuarta imagen, correspondiente a un tapiz flamenco de 1500 que muestra a un sencillo unicornio en medio de un jardín paradisiaco, o esa quinta imagen de otro florido jardín con pajarillos cantando, que creo que es de William Morris.
¿Es así?





 

jueves, 22 de marzo de 2018

Noa Noa (Gauguin)


Un libro casero especial, el "Noa Noa" de Paul Gauguin, diario personal de su estancia por Tahití. En la reciente exposición del Grand Palais en París lo exhibían y proyectaban alguna de sus páginas.
Al colgar por aquí las fotos que le hice no dejo de insistir en los Cuadernos de Viaje, algo que me ocupó hace años un buen montón de entradas de esto que anoche por la televisión decían que había perdido tanta comba, ya abandonado por la gente joven: el Facebook.




 

domingo, 18 de marzo de 2018

Miserachs


Vista la cantidad de gente que había hoy, día laborable, viéndola en La Pedrera, yo diría que la exposición sobre Xavier Miserachs ("Epílogo imprevisto", hasta el 15 de julio) será de esas renombradas, que tienen mucho éxito. A nosotros nos ha faltado tiempo (lleva sólo desde el 16 de marzo) para irla a ver. Por partes:
1/ Da un gusto tremendo ver copias nuevas, en buen tamaño, de fotos suyas como las de "Barcelona. Blanc i negre". Diré una barbaridad: Tengo el libro por casa, le tengo un gran cariño, pero los sistemas de reproducción de entonces no eran lo que son ahora y la calidad de sus reproducciones no era óptima.
2/ No dejan hacer fotos. He hecho sólo una clandestina que no cuelgo, porque no me ha salido muy allá, de vista general, clandestina, para que se viera que había gente, venida en pequeños grupos, de dos a cuatro personas. Como debe ser cuando algo atrae. Ni que decir tiene que para alguien "de la época" aparecen venga motivos para el recuerdo).
3/ Proyectan un documental de unos 20 minutos, que es interesante ver, entre otras cosas porque te aparece a las primeras de cambio un Miserachs ocurrente, irónico, que parece que sea de ahora mismo. Quedan evidentes las razones por las que Joan de Sagarra, en su crónica sobre la inauguración de la exposición, al decir que murió a los 61 años, añadió eso de "¡qué gran putada!"
4/ Un palo a un detalle del documental. Bueno, a dos. Uno primero a la Fundación Caixa de Catalunya: ¿qué tal sillas con respaldo, en vez del estoico banco si se ha de estar ahí veinte minutos? La segunda, a los responsables del documental. No hago aquí mención a su autoría, porque tampoco mencionan, en sus títulos de crédito, a los programas y creadores de los programas de los que ha sacado las imágenes de Miserachs hablándonos. Sólo mencionan "Archivos de TVE, Televisión de Catalunya y no sé qué más. Me parece a mí que el trabajo previo de Joan Barril, de Josep Maria Carandell (¡qué gusto, distinguirlo ahí e inmediatamente pasar a recordarlo!), en esos magníficos programas de televisión que hacían merecen un respeto, y no sólo ser útiles para el saqueo.






 

viernes, 16 de marzo de 2018

Ex-libris


Los ex-libris de Blasco Ibáñez en su casa-museo, junto a la playa de la Malvarrosa, en Valencia.




bris

 

viernes, 2 de marzo de 2018

Carlos Pazos

Quizás la obra del "Del vell al nou. Del nou al vell" que más se nombrará de las que están ahora en el Santa Monica es el "Out of limbo", de Carlos Pazos. Dicen que está hecha a partir de una obra previa suya. No sé. Lo que sí está claro es que en ella aparece buena parte de todo su mundo.

La cortina de entrada.

El pingüino semi cubierto por la nieve.

El grueso del espacio, con elementos de esos kitsch que le hemos visto a menudo.

Detalle.

La guitarra rockera arrojada a la papelera.


 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...