Son sus años mejores, llenos de brillantes ideas. Los dos aparecen en el anuncio de la exposición (que han diseñado ellos mismos, incluidos los plafones en los que van colgadas fotos y dibujos) en una foto que no resulta muy protocolaria, con sus tumbonas. Tusquets lleva una camiseta del Barça que hará reír a Pancho. Tanto el mismo Tusquets como Clotet lucen la melenita correspondiente a la época.
Pero lo importante es ver la gama de proyectos de todo orden que abordaron, ejemplo de una época de eclosión. La exposición acaba en la antesala del auditorio y viendo éste, mezclando su visión con la de las imágenes de la expo, no pude resistirme a recordar alguna de las tumultuosas sesiones que presencié ahí en los primeros años 70. En esas mesas redondas recuerdo que participaban todos los grandes nombres de la arquitectura barcelonesa del momento. Se formaban habitualmente dos bandas, y el combate dialéctico estaba servido, para gozo de alguien como yo, entonces totalmente ajeno en conocimiento e incluso disfrute de la arquitectura, pero que ligaba con todo eso, por ejemplo, por las combativas publicaciones que los arquitectos efectuaban.
Vale la pena pasarse un rato por la entreplanta y primer piso del Colegio de Arquitectos.

































