martes, 23 de enero de 2018

Nazis i feixistes. L'ocupació simbólica de Barcelona (1939-1945)


Hace diez años, las imágenes de la exposición del Castillo de Montjuic ("Nazis i feixistes. L'ocupació simbólica de Barcelona (1939-1945)"; hasta, curiosamente, el 23F -!!!-) habrían causado una fuerte conmoción. No por casualidad habían desaparecido de la circulación desde los tiempos de las más negras de las noches franquistas. De hecho, desde que empezó a ser evidente que la Alemania nazi iba a perder la guerra, dejaron de verse por aquí las muestras de entusiasmo que habían aparecido anteriormente ante los uniformes de los SS o los negros y blancos) de los fascistas y las fotos que las documentaron entraron en unos profundos cajones donde se perdieron casi para siempre.
Pero en los últimos años empezaron a volver a salir a la luz, y ahora ya resultan hasta bastante familiares. Sigue causando impresión ver a los monjes de Montserrat saludando contentísimos a un Himmler de visita a su monasterio, o ver cómo se agasajaba en la Universidad o en el Palau de la Música Catalana a los aliados de la esvástica, pero ya tienes un lugar en la cabeza donde situarlas.
A eso se le suma que tampoco hay tanta imagen, de tanto acontecimiento, como para exponerlas de forma que ofrezcan una sensación de sorpresa. Así, en la exposición, que consta de dos salas bastante grandes, a los hechos documentados se les retuerce un poco para ver las pocas imágenes que se han descubierto sobre ellos desde dos puntos de vista y así se dobla la superficie ocupada por los paneles.

En el cine Publi.

Francesc Vicens nos decía que nos dejáramos estar de historias y nos abstuviéramos de mencionar las manifestaciones contra la guerra de Irak, o el 11 de septiembre: "La mayor manifestación popular habida nunca enBarcelona, con media ciudad volcada a recibirlo, se dio con la llegada del Conde Ciano".

Si se mira el plano y los puntos (no siempre del todo bien colocados en el plano) se obtiene un refresco de información interesante.


Otro aspecto de la recepción de ls ciudad al Conde Ciano. 

viernes, 19 de enero de 2018

140 años de la Sala Parés


La Sala Parés hace su "Memoria 140 años" (hasta el 13 de febrero) y su altillo está lleno de grandes nombres -y buenos cuadros- de pintura catalana.





 

lunes, 15 de enero de 2018

Barbara

Más Bárbara. Ahora ya con su nombre artístico. En cabarets, primero cantando canciones de otros, más adelante sus propias composiciones.
Todo, en la Filarmónica de París, hasta el 28 de enero.





En L'Écluse, en un pequeño espacio con motivos marineros, amplía el número de sus conocedores. Fotos captadas directamente de un reportaje proyectado en la exposición.


Aunque ya con mucha más confianza consigo misma que Mónica Cerf, sigue sentada al piano. Una forma, según ella misma, de tener ocupados sus enormes brazos y pies, con los que, de otro modo, no sabría qué hacer.

La eclosión de las cantantes de cabaret. De las que señala el panel con discos de 45 rpm sólo conocía a Juliette Gréco y Cora Vaucaire.
 

domingo, 14 de enero de 2018

Barbara


Hasta el 28 de enero hay en París otra exposición de esas que te invitan a viajar hasta ahí. Es la de la cantante Bárbara, en la Filarmónica, en el parque de La Villette. Llegando al ostentoso edificio desde la boca del metro un letrero luminoso te va ampliando la excitación, que va haciéndose mayor en la cola para comprar entradas (como siempre en París carísimas), dejando peso en el vestuario, llegando y sorteando, por fin, la entrada.
¿Qué sensación deja la exposición tras la visita? Para un servidor buena, pero con la impresión que, dada la superficie ocupada (enorme), podría haber estado mucho mejor. Me explico: los lugares donde va exhibiéndose todo el material, visual y sonoro, van a más, hasta que al final estallan en un enorme espacio, como si de una plaza con escenario en la que una Bàrbara ya en la cima de su popularidad, al final de su vida, diera un recital.
Eso supone todo un largo principio -para mí el más interesante, el que más revela- dedicado a su infancia, juventud y sus primeros movimientos en el mundo de la canción, que deben verse con un cierto agobio, esperando que el anterior visitante deje de mirar la fotografía o la carátula de disco, o bien suelte el auricular en que se puede gozar de una audición y sin apenas espacio para pasarlos para ver entre tanto otra pieza. En vez de tanto espacio dado a la Bárbara ya mito viviente, por mucho que conceptualmente tenga sentido, yo habría cedido más a sus inicios y a lo que son, sin duda, sus mejores canciones, cambiando los minúsculos recorridos con imágenes y sones por salas más espaciosas, en las que esos localizados paraguas sonoros para un grupo de personas sustituyeran al solitario auricular que sólo puede satisfacer a un único visitante.
Dicho eso, parcelo la entrada, para dosificar lo ofrecido a los verdaderos amantes de Bárbara, que otros ya hará tiempo que habrán pasado de largo todo este rollo. Hoy cuelgo alguna foto de lo expuesto sobre Monique Serf, la niña y joven desgarbada que se convertiría en la famosa cantante. Una chica de barriada, excursiones con amiga y un pasado familiar nada reconfortante.

La foto con la que Bárbara te da la bienvenida a la exposición.

A la derecha con su padre, inopinado protagonista de experiencias que tendrán peso en la cantante durante toda su vida, aunque no muy claramente explicadas en la exposición.




 

viernes, 5 de enero de 2018

Rue des Pyrénés. (Yves Bélorgey=

La otra gran exposición de la Virreina (que también acaba el 4 de febrero) está dedicada al fotógrafo y pintor Yves Bélorgey, y lleva por título "Rue des Pyrénés"
La rue des Pyrénées es una especie de avenida periférica que une barrios del este parisino. La debe recorrer Bélorgey cotidianamente para ir a su taller. Ha fotografiado en detalle muchos de sus elementos y, a partir de ahí, ampliada la fotografía, ha iniciado su trabajo de dibujante y pintor.
Es divertido constatar lo que nos ha hecho notar Valentín Roma: en Faigenbau todas las fotografías del barrio del Besós buscaban la vida, mientras que Bélorgey voluntariamente la hace desaparecer de sus piezas. Ni una figura humana en la calle, ningún coche circulando, lo que confiere instantáneamente a los cuadros un cierto hálito misterioso que, bien mirado, puede llegar a asustar un poco.
Y ésta otra: Si Faigenbau es un fotógrafo cuyos referentes son siempre pictóricos, Bélorgey es un pintor cuyos referentes son siempre fotográficos. Quizás sea esto lo que, de una forma posiblemente inapreciable, los una a los dos, como están unidos por estas dos exposiciones tan interesantes que nos regala la Virreina.








 

jueves, 4 de enero de 2018

Barcelona vista del Besós (Patrick Faigenbau=

Valentín Roma iniciando la explicación de la exposición, tras una introducción para situarla dentro de la línea expositiva de la Virreina.


Hoy (¡a la hora de la siesta!) Valentín Roma hacía una visita comentada a las dos interesantes exposiciones actuales de La Virreina, que parecen muy diferentes, pero que después de vistas ya no me lo parecen tanto. Para no agobiar, hablaré de ellas por separado, empezando ahora por "Barcelona vista del Besós", de Patrick Faigenbau y Joan Roca (hasta el 4 de febrero). Recomendando, eso sí, la visita a las dos, que no cuesta nada, porque son de entrada libre.
El primer enigma que ha resuelto Valentín Roma es cómo se reúnen los dos autores, que aparentemente tienen muy pocos puntos en común. Faigenbau es un fotógrafo en principio no ligado a la fotografía política. Joan Roca, en cambio, un geógrafo social, profesor del Instituto Barri Besos. Uno acude a la conferencia del otro, y el fotógrafo se da cuenta de los conocimientos de Roca sobre el barrio. Emprenden entonces un recorrido común que les lleva de 1999 a 2007, recogiendo toda la transformación que iba a suponer el Fórum de las Culturas para la zona.
Roma ha insistido en que se trata de una exposición con dos autores, y nos ha trasladado la imagen de los posibles conflictos entre un geógrafo que ya tenía su imagen hecha de la cosa y un fotógrafo que tiene su mundo propio y no se debe dejar arrastrar.
Vale la pena pescar estas visitas comentadas por el actual director del centro. La verdad es que lo explica todo muy bien, aportándote datos que te enriquecen y hacen más atractiva la visita.

Los terrenos del Fórum antes de...

Los habitantes del barrio.

Un bar de La Mina.

Lo viejo, lo nuevo apareciendo y, en primer término, lo de ninguna parte.

Chernóbil...

El geógrafo haciendo enfocar al fotógrafo.

Can Ricard.



 

lunes, 1 de enero de 2018

Marlene Dietrich


Otra exposición de la Maison Européenne de la Photographie de Paris que finaliza esta semana es la dedicada a Marlene Dietrich: "Obsession Marlene. Pierre Passebon Collectionneur". Ocupa dos de los espacios expositivos de la casa, toda una planta, y la demostración de que es de fotos (de todo tipo, desde las de estudio de reputados fotógrafos hasta la fotografía familiar o de prensa) poco divulgadas es que quería poner por aquí copias originales, sin reflejos, y no he encontrado ni una en el Google Images en español.
Aún así, tampoco es que sea exhaustiva: Ni rastro de la fotografía, tan sensual, de su cena tête a tête con Antoni de Moragas.

















Esta, aportada después por su autor la he tenido que añadoir yo, en homenaje a Antoni de Moragas.

 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...