sábado, 4 de febrero de 2017

Diumenge (Oriol Vilanova)


Paseo esta mañana un momento por la inauguración de la exposición “Diumenge” (Oriol Vilanova. Fundació Tàpies, hasta el 28/5). Miles y miles de postales compradas en Els Encants de Barcelona y en otro mercadillo, que abre en domingo, en Bruselas, donde vive el coleccionista. El efecto de ver todas esas postales forrando, de forma ordenada, las paredes de la Fundació es extraordinario. Todo el mundo, asombrado, pasa el tiempo haciendo una y otra vez fotos de las postales y de la gente viendo las postales.
Como ha sido sólo una visita de médico del seguro o de la mutua, aún no he llegado a deducir cómo la Fundació Tàpies ha optado por exponer esta colección, y qué secretos oculta.
Me he cruzado un momento con Xavier Antich, quien me ha explicado que al ser postales compradas en mercadillos, todas suelen estar escritas por el lado que oculta su disposición acordada. Esa sería otra exposición, quizás no tan espectacular, y vete a saber si infringiendo las leyes de privacidad, pero ¡qué interesante!






















 

miércoles, 1 de febrero de 2017

Mantegna


Entretenidas las historias que se intuyen en este cuadro de Mantegna, que forma parte de la colección del Isabella Steward Gardner.
La virgen ha ido de excursión desde la ciudad para que su hijo y el que dicen que será San Juan Bautista se desfoguen un poco. Les acompañan nada menos que seis santas, todas distinguibles por el discreto aura que rodea cada una de sus cabezas.
Pero siendo eso ya curioso, como no parece que la reunión, más allá de lo que puedan hacer los niños (que puede llegar a cansar), vaya a ser la alegría de la huerta, lo más chulo, a mi entender, se da por atrás, en ese paisaje bastante de ensueño. Ya se ve a pleno rendimiento a San Cristóbal, pasando gente que no quiere mojarse los pies de un lado a otro del río. Un ermitaño parece haberse acabado de despertar y haber salido de su cueva para ver qué día hace. Más arriba (no lo había visto a simple vista) el bueno del dragón hace otro tanto en lo que me temo que será el último día de su vida, porque por ahí ronda San Jorge con las malas intenciones que sabemos.
¿Y qué será esa escena que se desarrolla más abajo, en el bosque? Todo apunta a un par de desalmados o gente a sueldo a punto de decapitar a un santo. O vete a saber si sólo le estarán tapando su desnudez. Él no parece andar muy derecho.


 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...