viernes, 30 de septiembre de 2022

Kroyer


Postals – 273
Peder Severin Kroyer.- Autoportrait. 1879
Musée Marmottan Monet, Paris
Decididamente, me gusta la mirada de Kroyer en su autorretrato. Si no miente la fecha, debía tener sobre los 28 años. Fue una época en que estuvo viajando por Europa (el enorme influjo del París de entonces) para formarse, ver pintura,...
Da el pego. Muestra a alguien que, mirándose en el espejo, se sabe con toda una vida por delante y está deseoso de ver hacia dónde va pero, a la vez, tiene un cierto aplomo, confianza en sí mismo.

 

jueves, 8 de septiembre de 2022

Monfreid sous le soleil de Gauguin


Al margen del VISA pour l’image, se anuncia mucho por Perpignan una exposición sobre un pintor. Se trata de “Monfreid sous le soleil de Gauguin”, que estará en el Musée D’Art Hyacinthe Rigaud hasta el 6 de noviembre.
Desde su propio título ya se ve que es una exposición promocionada básicamente colocando a ese pintor a la sombra de Paul Gauguin. Luego, en la exposición descubres que, al margen de haber copiado un cuadro…de Gauguin (el de la barca) y durante una época haber hecho obra que resuena bastante a la de Gauguin, llegó a tener una gran relación con él, hasta el punto de ser su albacea testamentario.
Sus primeros cuadros solían ser paisajes mediterráneos, que no me han parecido muy atractivos. Reproduzco aquí unos cuantos de los que se exhiben de la época esa que comento, en que pintó un poco “al estilo Gauguin”, de quien se exhiben en el museo unas pocas (buenas) obras.

El cuadro copiado a uno de Gauguin, que estaba también en la exposición y cuelgo en el primer comentario.



Ya fuera de la influencia de Gauguin se dedicó a pintar una serie de retratos.

Y me hicieron gracia los colores de esta carta.

El museo exhibe los cuadernos del pintor, en los que anotó con todo lujo de detalles, por ejemplo, sus trabajos para editar el Noa Noa de a Gauguin.
 

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Visa pour l'image 2022

He tardado tanto este año en ir al Visa pour l’image de Perpignan, que hasta Esteve Riambau se me ha adelantado.
Como era de suponer, contiene varias exposiciones sobre la guerra de Ukrania (aunque ninguna de ellas aportando el punto de vista o por lo menos ilustrando el frente ruso), otras sobre males casi tradicionales (inmigraciones clandestinas, prisiones y manicomios alejados del concepto de humanidad, alguna guerra olvidada, retrato de alguna etnia en extinción y alguna que otra exposición sobre desastres ecológicos).
Dado lo anterior, se agradecen como si se tratase de auténticos descansos las exposiciones sobre la goleta científica Tara, sobre las avionetas correo en Alaska y sobre la incrementada exponencialmente dependencia de medicamentos o la masiva pesca mundial, aunque por lo menos ésta última deje cuerpo y espíritu más bien intranquilo.
En próximos días miraré de detenerme en un par de retrospectivas ( la de Françoise Huguier -muy variada- y la de Goran Tomasevic -centrada en conflictos repartidos por todo el mundo- y en las dos exposiciones que más me han interesado: la de Brent Stirton sobre la venta de carne procedente de la caza furtiva y la de Andrew Quilty, que sigue el proceso habido recientemente en Afganistán, con los últimos tiempos de la ocupación norteamericana, su retirada y la ocupación de Kabul y el resto del país por parte de los talibanes.
Bueno: al de la pesca, como eran paneles situados en el exterior, sin vidrios reflectantes que estorbasen, le he hecho bastantes fotos, por lo que haré con ellas otra entrada.
Hoy cuelgo solo otras cuántas fotos del festival, sin reflejos, que he podido retener.

Ésta, correspondiente a la exposición “El duodécimo viaje de la goleta Tara”, de Maéva Bardy, es la imagen que han utilizado como reclamo del certamen en el programa de mano. No me ha quedado claro si esa escalera de pingüinos sube desde el mar o, al contrario, desciende hasta zambullirse entre las aguas.

Una imagen de “Happy Pius”, de Arnaud Robert & Paolo Woods. Con ésta y la siguiente imagen han intentado comparar los remedios recetados en diferentes países…

Ver el pie de foto anterior.

Una imagen de “Zor. El mayor gueto gitano de Europa”, de Selene Magnolia.

Y una imagen de uno de los sitios servidos por las avionetas del correo en Alaska, que sin ellas estarían meses aislados por completo. Aparece en la exposición “Pilotos de vuelo de zonas de difícil acceso en Alaska”, de Acacia Johnson.
 

L'impuls nómada (Jordi Esteva)

Por un momento (bueno: lleva todo el verano y seguirá hasta el 11 de noviembre) el Palau Solterra de Torroella de Montgrí ha adoptado aires de caserón del viejo El Cairo o algún otro enclave, quizás con pasado colonial, y acoge, con empeño totalizador, la experiencia viajera vital de Jordi Esteva hecha fotografía.
Se trata de “L’impuls nòmada”, exposición comisariada por Laura Terré, quien, supongo que habiéndose leído a base de bien el libro de memorias de Esteva que lleva el mismo título (Galaxia Gutenberg), le habrá estado ayudando a seleccionar frases y entre montones y montones de fotos para ver cuáles podrían exhibirse y dar con ellas una buena idea de conjunto.
Mi impresión -y supongo que la de todos los que visitan la exposición- es que está ordenada y se han seleccionado sus elementos de una forma tal que hace obtener, además de una ilustración bastante equilibrada de todo lo narrado en el libro (quizás únicamente decir que tras su lectura me quedó rondando la idea que el peso de su estancia en El Cairo era superior al que se desprende de la expo), todo un poderoso recuerdo de sus recorridos por zonas (la isla de Socotra, los oasis egipcios,…) que, a nuestros ojos, si no es por vía Esteva, difícilmente nos serían mínimamente familiares.
Y, lo más importante, que cualquier visitante, conocedor o no de su itinerario, saldrá del Palau Solterra con unas cuantas imágenes de lo más evocador en su cabeza.
He sacado alguna fotografía, pero sólo de unas pocas fotos que, gustándome mucho, esperaba que no quedaran totalmente desvalorizadas por reflejos luminosos.


Desde el amplio vestíbulo del Palau Solterra, unas fotografías, muy diferentes entre sí, te llaman la atención y te arrastran hacia ellas.

Te dispones a entrar en la primera sala, dominada sobre todo por el embrujo de la Isla de Socotra y sus gentes.

En la exposición te topas con fotografías como ésta…

Gentes de Socotra.

Las caballerizas del Zpalau Solterra ofrecían ambientes más íntimos que han aprovechado para, a base de imágenes y objetos, como éste libro del genial Guillermo Brown, trasmitir unos cuantos escenarios de los elementos que le llevaron a ese impulso nómada. Por ahí aparecen sus padres y familia, libros sobre las maravillas del mundo o este espíritu indomable del bueno de Guillermo.

Viajando, viviendo, con lo puesto en cantidad de sitios exóticos.

Una sala se ha habilitado para proyectar resúmenes de sus películas.

Cuando ya creías, satisfecho, haber visto la exposición, un atril y una flechita te indican que en el piso superior te encontrarás no con los cuerpos, sino con las ánimas.
 

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...