A la hora de la verdad, cuando ha de establecer su estudio londinense, la famosa arquitecta iraní Zaha Hadid, digo yo que buscando la funcionalidad que no le daría uno de sus diseños, escoge utilizar la sala de profesores de una antigua escuela victoriana. La silla de primer término sí que parece, por sus formas, suya. Debe estar puesta ahí única y exclusivamente para la foto. Dudo que llegue al extremo de torturar a un pobre proyectista obligándole a su uso.
lunes, 14 de diciembre de 2015
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