jueves, 19 de noviembre de 2020

El Comissariat de Propaganda

Una imagen publicitaria, fotografía de Pere Català Pic.

“Recuerdo que cuando el Presidente Companys firmó el decreto creando el ‘Comisariado de Propaganda’, Miravitlles dijo a su secretario y chófer (un hombre alto y grueso, que llevaba un pistolón y parecía que se había de comer todo) que fuera a buscar un local. Alguno le comentó que podría ser el Palau Robert, en el Paseo de Gracia/Diagonal. Volvió diciendo que ya teníamos local, pero que no era aquel, sino uno situado enfrente, en la esquina del lado montaña y Besós, porque cuando fue a requisar el Palau Robert, de él salió un viejecito que le dijo que antes pasaría por encima de su cadáver, y se acoquinó.”
“En el Comisariado, mi padre era el director de publicaciones. Hacíamos boletines para enviar al extranjero, como propaganda de la causa antifascista. Se editaban en muchos idiomas y por diversos grupos. Había todo tipo de gente: alemanes e italianos escapados, un cura católico que iba de paisano, dos protestantes, algún masón y uno que sabía esperanto. Yo manejaba el ciclostil -más tarde un offset- y me encargaba de las reproducciones.”
“Un día vino al Comisariado un hombre a ofrecernos unas fotografías. Mi padre comentó: ‘Son unas fotografías fantásticas del 19 de julio’. Era Agustí Centelles. También estaba por ahí Antoni Clavé y ¿sabéis quien colaboraba con mi padre? ¡Pues Mercè Rodoreda, que era una mujer imponente!”
“Por ahí pasaban todos los del mundo de la cultura o personajes públicos de todo tipo que venían a Barcelona. Recuerdo a Malraux, Ilya Ehrenburg, Errol Flynn... A éste lo trajo su apoderado, y realmente no sabía muy bien a dónde había venido, dejándose mangonear a gusto. Quería hacerse una fotografía con milicianos envueltos en una sábana, no sé si pensando que estaba en Abisinia. También vino un cantante muy bueno, Paul Robertson, al que había visto antes de la guerra en una película, en un barco de vapor de esos del Mississipi. ¡Y lo teníamos aquí, cantando Els Segadors!”
“También estaba la gente de cine, los de ‘Laya Films’... Castanyer trabajaba en la misma sala en la que lo hacía yo.”
“Durante la guerra, mi padre (Pere Català Pic) hizo solamente una fotografía, aquella del famoso cartel ‘Aixafem el feixisme’, en la que se ve un pie en una alpargata pisando una cruz gamada. Ahora que pienso, la cruz la moldeé yo con fango. La foto está sacada en la puerta de Capitanía. Hasta hace poco aún estaban ahí los mismos adoquines. El pie era del mozo de escuadra de guardia. La hicimos al anochecer, con focos, tras mojar los adoquines.”
Éstos (que he traducido del catalán) son algunos de los recuerdos sobre el Comisariado de Propaganda de la Generalitat durante la guerra civil que nos explicó Francesc Català Roca a Martí Rom y a mí en una larga entrevista que le hicimos a lo largo de varios días para un libro que elaboramos en 1989 en el Cineclub de l’Associació d’Enginyers.
Me parece interesante complementar la extensa documentación exhibida en la exposición que dedica al Comissariat de Propaganda el Palau Robert (hasta el 5 de abril, accesible mediante una laboriosa reserva previa vía Internet) que visitamos ayer, con los recuerdos de un adolescente que, casi como si de un juego se tratase, colaboraba entonces por ahí.

Dibujos de Lola Anglada.

Publicación para evitar la rotura de los vidrios de ventanas por los bombardeos..

Revista con diseño muy cuidado del Comissariat de Propaganda.

El famoso cartel a partir de la fotografía de Pere Català Pic, en esperanto.

Creo que en la exposición no ponía quien dibujó estos hermosos kioscos para la distribución de las publicaciones del Comissariat.

Panel dedicado a Laya Films. En la vitrina inferior se exhibe el pin que Esteve Riambau encontró escribiendo su libro sobre la productora.

Pues parece que durante la guerra civil también hubo por aquí una versión del cine-tren, precursor del cine-camión cubano.

Dos de los numerosos libros publicados por el Comisariado de Propaganda.
 

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