Bastante antes de ponerse a fondo a crear sus famosos murales, o de pintar a su compañera Frida Kahlo, parece que Diego Rivera hasta pasó una época cubista y todo. En el MALBA de Buenos Aires está este retrato de Ramon Gómez de la Serna , de 1915.
Puede verse como una obra derivada de la moda impuesta por Picasso y Braque, recordando quizás más, por alguno de sus temas y colores, a Juan Gris. Pero leyendo algún dato biográfico de Rivera, doy por pensar si no vendrá más la influencia de la que era su pareja entonces, la pintora Angelina Beloff y ya puestos, a través de ella, de otros pintores rusos, como los futuristas o los colores de entonces del mismo Kandinsky.

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