He estado dudando si guardar tal cual la preciosa lata, pero al final, dada mi situación de provisional Rodríguez y lo limitado de mis recursos y habilidades para cubrir ese estado, la he abierto y, cuál Carpanta, he dado buena cuenta de ella.
Antes, eso sí, le he sacado esta fotografía, para inmortalizar su recuerdo.

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