Cualquiera que haya querido en alguna ocasión revisar y seleccionar entre montañas de fotos sabe que es un trabajo mareante, que deja mal la vista y la cabeza con ganas de descanso mirando al mar.
Marta Delclós se ha pasado nada menos que dos años revisando y seleccionando unas fotos que, sin ser familiares, han acabado siéndolo a la fuerza para ella. Son en buena parte fotos que apenas se han visto previamente, porque corresponden a la periferia de la ciudad. Ha rastreado los archivos fotográficos de casi todos los fotógrafos de la ciudad que publicaron en una época que va desde los años 40 hasta mitad de los años 80. Un recorrido lo suficientemente largo como para comprobar, primero, que una zona que no se solía mostrar desde luego existía y además tenía mucha vida. Luego, para poder apreciar que con las fotografías recogidas se puede incluso efectuar un relato de inconformismo y de derechos reivindicados… y conseguidos.
Un ejercicio el suyo que hoy ha propiciado la presentación en el Museo de Historia de la ciudad de Barcelona, en el Saló del Tinell, de un audiovisual de media hora que contiene unas 500 de esas fotos. Fotos que se reconocen, porque son de espacios vividos, pero que al mismo tiempo, con sus descampados, con sus construcciones sin espacios públicos decentes, con esos suburbios entonces totalmente olvidados, hacen pensar que se está viendo algo muy lejano en el tiempo, o que corresponde a países también lejanos del bienestar en el que nos hemos movido últimamente…hasta ahora.
Pero lo de hoy no es suficiente: Vistos los mundos desvelados por las fotografías, es absolutamente necesaria una exposición con copias buenas en papel, de tamaño suficiente para poderlas observar con todo detalle. Una vez que se ha recuperado tanto, no puede permanecer todo ello de nuevo semi-oculto, sin desvelar ese emocionante relato.

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