Decía un vecino mío que la actividad de Barcelona no se retomaba al completo, tras el verano, hasta pasada la Mercè. La Mercè ya pasó, y la Galería Alejandro Sales ha inaugurado esta tarde una de las exposiciones de la rentrée: “Carmen Calvo. Anónimo e impropio”.
Ha sido tan rápida mi visita que hasta me ha salido borrosa la foto clandestina que he hecho, y ni me he dado cuenta. Perdonen las molestias consecuentes… Los bultos de la derecha, aunque apenas se distingan, son dos cucarachas, no sé si de las que se escapaban en estampida por el pabellón español de la bienal de Venecia de 1997. Forman parte de algunos de las piezas de pequeño formato, combinadas en la sala con otras de gran formato también muy típicas de la artista. Figuras humanas con el rostro tapado, o con un aditamento no humano algo burlesco, que hace replantearse las cosas.
No he visto en la calle Julià Romea el palo ese que indica que ahí hay una galería, y mejor, porque la acera es muy pequeña, y podría provocar accidentes, pero el folleto que me he llevado indica que la Galería está integrada en el “Circuit d’Art Contemporani de Barcelona” que se acaba de formar, y señala que la exposición estará ahí hasta el 15 de noviembre. A ver si, con palo señalizador o sin él, se acerca la gente y tiene éxito.

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