En su “El último de los injustos” Claude Lanzmann visita la sinagoga del Golem, en Praga, y allí nos trasmite el nombre de dos artistas gráficos que pasaron por Terezin y Auschwitz: Bedrich Fritta (que murió en este último campo) y Leo Haas. Ambos documentaron, a escondidas, intentando dar a conocer sus obras en el exterior, las dramáticas condiciones de su vida ahí encerrados.
No me atrevo a poner una imagen de Fritta por aquí. Temo que me de vueltas por la cabeza toda la noche, y que deje un poso negro. Ésta es una imagen de un taller de Terezin, dibujado por Haas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario