Sabido es que los desnudos de mujer de Zuloaga suelen ser, para entendernos, de chulapona marcando exotismo con su chal y mantilla. Pero vi en la Galleria d’Arte Moderna de Roma uno la mar de moderno y provocador, de intimidad ofrecida sin trabas, del que me apunté nombre (“Irene”) y año (1910), convencido de que a mi regreso lo encontraría por cualquier lado.
No ha sido así. Sólo he visto por las redes uno que responde a ese nombre que, quizás por estar en blanco y negro, no liga del todo a mi recuerdo, pese a que rápidamente se ve que aparta del todo la escusa de la mantilla (imagen del primer comentario). Por suerte, esa maravilla del Google me reafirma que no soñé. Decía el ABC sobre los cuadros presentados en Venecia en ese año: “Irene, un desnudo de mujer de carnes violáceas sobre un diván amarillo y verde”.
Ya que no dispongo de la imagen, cuelgo su “Retrato de la señora Malinovska (la rusa)”, que es de por esa época.

No hay comentarios:
Publicar un comentario