sábado, 21 de marzo de 2015

Leopoldo Pomés


Un espejismo, pero esta mañana he quedado orgulloso del trozo de Barcelona visitado. Primero (habrá álbum,,,) la planta alta de Vinçon, la casi no visitada. A continuación, la exposición de Leopoldo Pomés en La Pedrera (hasta el 12 de julio). ¡Qué nivel! Una mañana radiante, pese a lo cubierto del día.
Hay que resistir el apabullante recorrido inicial de las fotografías de Pomés, a cada una más impresionante, y pararse a ver, a mitad exposición, el documental a base de entrevista que le ha hecho su hijo Poldo. Treinta minutos rodados en su casa de Gracia, que dan buena cuenta de las características del personaje: Su gusto por la mirada, su gusto por la perfección hasta en la cosa más –en principio- irrelevante, su gusto por la pasión y la inteligencia.
Respecto a las fotografías de Barcelona años 50 y las de toreo, una pizca de satisfacción personal: 1994. Martí Rom y yo íbamos a visitar desde semana santa hasta el verano a Pomés (y Karin Leiz) un montón de veces a su estudio de Josep Tarradellas, entrevistándolo para la monografía (un libro y un documental) que sobre él elaboramos ese año para la Associació d’Enginyers. En esa época no hacía (o no publicaba) apenas fotos, de no ser las plenamente ligadas a los trabajos del Studio Pomés. Pero para el libro (que contaría más tarde con colaboraciones de nada menos que, entre otros, Federico Correa, Luis Goytisolo, Eduardo Mendoza, Joan Perucho, Marta Pesarrodona o Xavier Valls) fuimos rastreando todos sus intentos iniciales. Le recuerdo abriendo unos cajones y sacando, se su parte más profunda, esas extraordinarias fotos que había hecho para ese frustrado libro sobre el mundo de los toros que iba a escribir Hemingway, o esas otras no menos buenas sobre la Barcelona de los años 50 destinadas a un libro aparcado por el socio de Carlos Barral. No será así, pero tenemos la íntima e inmodesta impresión de que avivamos un poco un fuego que permanecía encendido, pero casi inactivo. Poco después se publicó un libro sobre las primeras. Las otras han debido esperar hasta hace un par de años.
La fotografía, con Pomés y la imagen de la exposición, sacada de “Núvol”, es de Pepe Encinas.
He visto que por la red corre el documental que constituía, junto al libro, la monografía, aunque le hayan mutilado totalmente los títulos de crédito y no conste ni su realizador (Martí Rom) ni su productor (Cineclub Associació d’Enginyers). Aquí va el enlace:

 

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