martes, 8 de septiembre de 2015

Giulio Piscitelli


Se ven pequeñas, de lejos, y con reflejos, pero me ha parecido bien colgarlas así, viéndose las tres a la vez, con una cierta distancia, sin remarcar tenebrosos detalles. Son fotos de Giulio Piscitelli sobre la gran marcha que emprenden inmigrantes con el objetivo en sus mentes de llegar a Europa, atravesando el desierto del Sáhara. Coches abarrotados que, si fallan, son reemplazados por temerarias caminatas, días y días, con incierto resultado.
No son refugiados, sino inmigrantes. Esto tranquiliza. Fernández Díaz no se verá obligado ni a decir eso de que los acogeremos según lo que diga el Ministerio de Hacienda. Con éstos ni se plantea.
Había un modesto objetivo, en la línea de ofrecer un futuro algo mejor a los países origen de estas mareas. Marcaba destinar un mínimo de un 0,7% del PIB de cada país europeo a su desarrollo. ¿Dónde nos quedamos? De aquí a un tiempo el umbral mínimo efectivo será muy superior. Y no sé si los bombardeos que ahora preparan Cameron y Hollande sean un procedimiento sustitutorio adecuado…

 

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