Hans Memling tiene unos cuadros de tema religioso impresionantes. En 2014 pudimos ver una extensa muestra, dentro de una exposición extraordinaria, que reunía cuadros suyos de todo el mundo, en la Scuderia Quirinale.
Iba a decir que la Galería de los Antiguos Maestros de Dresde, que no deja fuera en su colección, sala tras sala, casi ningún nombre de la gran pintura universal, tenía de Memling no un gran cuadro de temática religiosa suyo, sino este retrato de Antonio, el bastardo de Borgoña, cuando ahora he visto (ahí borroso, en el letrerito) que se trata de una copia.
Me quedo sin saber si en el original (que parece que ya no existe) el tamaño de la tela también le jugó una mala pasada al pintor, que se las vio y deseó para que el curioso sombrero del retratado no saliera del marco.

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