Refugiándome un poco más de helicópteros y demás, una vista general y un detalle de un cuadro que se exhibe en el magnífico Museo de Bellas Artes de Buenos Aires: “Después de la batalla de Curupaytí”, de Cándido López (1893).
No tenia ni idea de quién era ese Cándido López y ahora, leyendo sobre él, parece que se tomaba estas “vistas” muy en serio y como retrato fiel y edificante de acontecimientos heroicos. Viendo el detalle ampliado por la segunda foto, yo veo su obra más bien como plasmación de la bárbara bestialidad en la que acaban todo tipo de heroicidades.


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