En busca de lo que queda del Madrid “rancio”, antes de dirigirnos a la estación de Atocha para volver a Barcelona tuvimos la suerte de dar con el museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que nunca antes había visitado. Fue para mí un auténtico descubrimiento, del que sacaré por aquí varias cosas.
De hecho pasamos por la Calcografía Nacional para ver la exposición “Descubrimientos Millares, 1959-1972. Obra gráfica completa de Manolo Millares”, si bien ya con la secreta intención de observar también el entorno, puesto que vimos residía en el edificio de la Academia. Tras la visita, en un pequeño tour por la planta baja, vemos que también se puede acceder -previo pago- al piso, al museo de la Academia. Vaya encontronazo...
Museo -y espero que no se me ofenda nadie- de condición polvorienta, ahora acrecentada por las brutales obras que afectan a la calle de Alcalá, es de esos con bedeles que bloquean el acceso a una zona “hasta que venga mi compañero, porque son tres pisos, somos muy pocos y no podemos estar en todos lados”. No sólo tiene pintura académica -muy interesante, por demás-. Es conocido por sus colecciones de Goya, pero tiene cosas que no pegan con lo correspondiente a una academia, como un magnífico Zobel, por ejemplo.
Pero hoy quiero sólo dar cuenta del descubrimiento en él de un pintor, Fernando Labrada, con ese misterioso, algo vaporoso (mala calidad de mi foto al margen) cuadro. La cartela dice que se trata de su segunda versión de “Sonata 14” (es decir: el “Claro de Luna” de Beethoven), pintada por 1912/13, tras una primera versión de 1910 hoy perdida. Lo curioso es que, cuando pedimos en la taquilla/mini tienda si tenían alguna postal suya, con esa mujer tocando el piano, para nuestra colección, para buscarla (infructuosamente) el encargado se dijo y nos dijo “Si, sí, un cuadro oscuro en el que pinta a su mujer tocando el piano”. Eso ya da, aumentando las sugerencias que ofrece de por sí el cuadro, para pensar en la escena original, repetida, por lo menos, un par de veces, con dos o tres años de diferencia.

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