Solo para contradecirme un poco, estoy leyendo con retraso unos cuantos números de este verano de “Les Inrockuptibles” y están resultando realmente sabrosos. En el aparecido el 36 de junio, por ejemplo, hay una magnífica entrevista de Patrick Sourd (que no me suena de nada) a Peter Brook, a sus activos 94 años, repasando toda su carrera. En la entrevista Peter Brook habla, entre otras cosas, de:
-La esencia del teatro: “Me gusta poner el ejemplo de los náufragos en una isla desierta. Si son dos, no habrá nunca teatro sino un parlamento, pues cada uno se mantendrá debatiendo sus certitudes y acabarán disputando. En cambio, si los náufragos son tres, todo es posible. Pueden representar situaciones entre dos y el hecho de que haya un tercero que mira posibilita la existencia de teatro.
Y otra: “Todo lo aprendí de mis dos hijos, cuando eran pequeños y yo les leía cuentos al acostarlos. Adoraba el momento ese en el que marcaba un tiempo de parada y me pedían continuar.”
-Su decisión de dedicarse al teatro: “Amar Shakespeare o Mozart a la edad de 12 años era algo, pero sabía que me sería imposible alcanzar su altura. Había un campo que me atraía más que los otros, aquel desde el que se puede ayudar a entenderlos. Igual que hay personas que ayudan a nacer a un bebé, me dije que podía ayudar a darlos a conocer a través de la capacidad que tenía de encarnar sus obras en un escenario.
-La obra que estaba preparando en su Les Bouffes du Nord, “Why?, sobre Vsevolod Meyerhoff, el director teatral soviético, un “mártir del teatro”, pues fue condenado a muerte por Stalin.
Y acaba con dos frases:
-El diablo es el aburrimiento
...y ésta otra que suscribo totalmente, que atribuye a Amadou Hampâté Bâ: “No es serio ser demasiado serio”.
(En la foto, Marie-Heléne Estienne y Peter Brook en el teatro de les Bouffes du Nord, en foto de Pascal Víctor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario