jueves, 18 de marzo de 2021

Virtuosos del Gravat

El cartel de portada de la exposición.

Pues ahí nos veis, cruzando las fronteras comarcales a bordo de los ferrocatas hasta Terrassa Rambla.
-A mí eso de los grabados manieristas la verdad es que no me atrae como lo hacían los de Rembrandt -le comento, aposentados ambos en el vagón, a José Luis, que me acompaña-, pero como Vicenç Furió le pone y trasmite una pasión tan grande, seguro que acabará estando bien -remato.
Y es que la reciente apertura comarcal nos permite acercarnos al Centre Cultural de Terrassa, donde hasta el 9 de mayo se puede ver esta nueva muestra de grabados, “Virtuosos del gravat. Estampes manieristes de la Col.lecció Furió” que, ya lo avanzo, nos ha dejado como saliendo en volandas, encantados de la vida.
La primera en la frente, cuando surge el nombre del considerado mejor grabador de esta tendencia, hacemos cara de no haber oído bien, porque ni nos suena. En unas vitrinas del medio de la segunda área de la exposición, tras haber visto en la primera los orígenes italianos, bajo el influjo de Miguel Ángel, ocupa un sitio preferente un pequeño grabado, inacabado, de una calidad excepcional, que es el que ha dado pie a la imagen de portada de la exposición. Su autor, Hendrick Goltzius, a tenor por lo visto en la exposición un grabador extraordinario y parece ser que un pintor... mediocre, razón por la que no suena a la altura de los Durero o Rembrandt.
Éste de Goltzius es uno, pero hay otros momentos de máxima intensidad en la exposición, como esos grabados de Sadeler a partir de cuadros de Spranger, efectuados en la corte de Rodolfo II de Praga. En realidad, no hay piezas menores. Algún trozo de alguna puede discutirse, pero siempre la representación de la potencia de una musculatura o del dinamismo de una figura, la precisión obtenida en la representación del tronco de un árbol o de sus ramas, la composición global, acaba convenciéndote.
Furió cuida todos los detalles de forma minuciosa y los paneles y cartelas de la exposición son -como suele pasar en todas sus exposiciones- perfectas: porque aportan los datos imprescindibles y porque sitúan y clarifican muy bien el conjunto o la pieza de que se trate. Aún así, en esta primera visita hemos disfrutado de un guía que nos ha introducido muy bien en la tendencia artística, que nos ha hecho ver la pericia extrema de los que con una técnica tan difícil como es la del buril han obtenido esos resultados y hasta nos ha convencido de que bastantes de los grabados efectuados “traduciendo” una pintura están, seguramente, mejor que el cuadro que les sirvió de modelo. El guía era el propio Vicenç Furió...

Y la pieza inacabada de Goltzius de la que se ha sacado la imagen,





Según Furió, Goltzius se retrató a sí mismo en esta pieza: Sería el que arriba, por la parte derecha, asoma su rostro Junto a una columna.

Un juicio final con gran movimiento de pecadores y de los que no lo son.


Este excesivo retrato de Klaus Kinski constituye una de las piezas de la tercera sección de la exposición, dedicada a los discípulos de Goltzius.

Furió ante una explosión de la fuerza de Minerva, en la última sección de la exposición, dedicada a los grabadores de la corte de Rodolfo II de Praga.

Otra de las piezas más impresionantes del conjunto. Aegidius Sadeler dedica esta pieza al pintor Bartolomeus Spranger, como se ve en la tremenda tristeza de su rostro compungido por la muerte de su Bella mujer Cristina. Con lo que hace aparecer a su alrededor le viene a decir que debe recuperarse, que él no puede morir todavía, pues mucho trabajo y muchas más obras le esperan aún.

Grabado para honrar ahora no sé si al antecesor o sucesor de Rodolfo II.

En una pieza atiborrada de elementos, como luego se llenarían los retablos barrocos.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...