miércoles, 20 de octubre de 2021

Liniers & Montt. Stand Up ilustrado


Anoche, en el anfiteatro del teatro Borrás destacaba una pareja madurita entre un público con una edad media sobre la treintena.
Era el único pase en Barcelona, primero en este lado del Atlántico y después de la pandemia de “Liniers & Montt. Stand Up ilustrado”. Un par de horas de estos dos dibujantes haciendo algo parecido a esas sesiones de cómicos que invaden los locales de teatros.
Podía resultar un suplicio, pero supieron hacerlo aguantar bien y hasta disfrutarlo. Un momento es significativo de su tipo de humor, anoche por lo demás quizás un pelo demasiado escatológico: Montt explica una anécdota vivida con su hija cuando ésta tenía seis años y dijo una frase contemplando las estrellas que, ahí referida, provocó un murmullo de admiración, por lo poético, entre el público. Pues bien, pasado ese momento, Montt sigue explicando los insultos que dispensó a su hija, que no había tenido la inteligencia suficiente para comprender y describir bien lo que veía.
Ese sentido de políticamente incorrectos, también apreciable en el trozo dedicado a los veganos, o en sus bromas sobre la religión (como esos dibujos que uno de ellos hizo en “aquellos cuadernos que hay en las habitaciones de los hoteles”), les salva.
Lastima que la dicha no es perfecta y, después de haber superado la prueba en su cuento del patito feo, Liniers caiga en la lectura comentada ejemplarizante de un antiguo libro infantil -del que, por cierto, recordaba ciertas viñetas- que mostraba el tremendo racismo imperante… hace muchos años. La dicha no es nunca perfecta y lo políticamente correcto, lo sensiblero, etc. tiene siempre resquicios por los que se cuelan a lo teóricamente libérrimo.




 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sebastián Loiacono y Albert Bover

Noche de jazz, ayer, en el Byron Milano, con el saxofonista argentino Sebastián Loiacono y el pianista Albert Bover quien, habiéndolo oído e...