En el pequeño, recoleto y muy agradable Museo Zadkine de París hay hasta el 30 de marzo una exposición, “Modigliani/Zadkine. Une amitié interrumpue”, que te hace saber, entre otras cosas, que los dos artistas fueron uña y carne cuando ambos probaban la escultura, bajo el maestrazgo de Brancusi.
Es curioso ver que en su propio museo no sienten un respeto reverencial por Zadkine, explicando que, si bien inicialmente criticó la deriva amable de su antiguo amigo Modigliani, él mismo, con Modigliani muerto, condujo su obra hacia su estilo. Igual como hizo obra al estilo Brancusi, u otros.
Beatriz Hastings (Modigliani, 1915)
Cabeza de mujer (Modigliani, por 1920)
Modigliani.







No hay comentarios:
Publicar un comentario