La idea de las dos fotos es muy similar. Terrenos vacíos, en espera de algo, en las afueras de una ciudad industriosa, chimeneas al cielo. Un hombre pastoreando, con unas pocas cabras, en la de Marc Ribaud. La gitanilla en el caso de la de Català-Roca. Y un tiempo dilatado, envolviendo la escena.
jueves, 9 de abril de 2015
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