"¡Tal como éramos!" Así resumí el otro día la impresión que me causó la exposición de fotografías de Joana Biarnés, "A contracorriente" (hasta el 2 de abril) en el Palau Robert. Jugaba con ventaja. Todos éramos de una generación para la cual las piezas de esa foto-reportera de la época del desarrollismo nos llevaban a un mundo -inefable- que forró las paredes de nuestra memoria.
Las riadas del 62.
Expectación por la presencia en Barcelona de Simón Templar, "El Santo".
A la izquierda un tullido dirige la circulación en el sitio en el que un accidente le privó de su pierna (en una pared colindante se muestra una foto de unas obras: un trabajador que está haciendo un agujero en la tierra con una pala es minusválido y tiene una sola pierna...). A la derecha el triunfo del dinero.







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