Sí, pero no. Son fotografías variadas, una buena parte de ellas centradas en actividades deportivas, que tienen en común haber captado escenas “pintorescas” de principio del siglo XX. Se pueden ver en el edificio del reloj de la Escuela Industrial hasta final de mayo.
Hoy mismo veía las actividades que ofrecía un centro social cercano a ese espacio y he llegado a una misma conclusión: Me da la impresión de que hay una tendencia clara, ahora mismo, por agradar, de forma acrítica, liviana, sin hacer pensar de no ser siguiendo una corriente global, a la gente. Ya sea para que acudan a unas clases de cualquier tipo de baile, macramé o cuidado corporal, como las que ofrecen en ese centro social de barrio y en casi todos los demás, ya sea para que salgan contentos de ver unas fotos que te ensanchan, tras el asombro, la sonrisa de la cara.
En ninguna de esas propuestas se busca -¡vade retro Satanás!- inducir a una mirada crítica, dar a conocer para reivindicarlo un movimiento o artista que haya podido pasar desapercibido, cosas así. Todo eso, si no es acompañando una de las tendencias mayoritarias actualmente fomentadas, modeladas, divulgadas y hechas expandirse como dogma universal, parecen haber pasado a ser pasto del pasado, reñido con hoy en día. Y eso no puede dar como resultado, me temo, más que una sociedad conformista (colectiva y uniformemente reivindicativa en lo que toca me resulta igual de falso).
No quiere eso decir que no haya en la muestra fotografías que, como esas de la Barcelona de esa época, te dejen boquiabierto. Pero no he visto ningún discurso detrás. Podían ser tanto esas como otras.





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