De su primera época.
El recorrido de ayer por la parte baja de Barcelona me llevó nada menos que a entrar en el Born, Centre de Cultura i Memòria. No era para ver imágenes de ese “Barcelona 1714” que está ahora por los cines -hay gente para todo- ni nada parecido. De hecho ya iba oyendo desde hace un tiempo que se van haciendo últimamente en el Born exposiciones de gran interés, en las que éste no reside precisamente en la cosa patriótica que envolvió el Centro cuando lo dirigía el que luego pasó a ostentar un cargo gordo en la Plaza de Sant Jaume.
Tenía apuntado que la exposición “Renau. El combat per una cultura” acababa a final de este mes, esto es, ya. Pero veo que estará ahí hasta mitad del mes que viene. Es, creo, una producción del IVAM y da una idea muy clara, en mi opinión, sobre la evolución de Renau como cartelista (a mi, la verdad, no me resultó mucho lo que exhiben de su pintura) y amo y señor del fotomontaje crítico, desde sus carteles art déco y de cine iniciales, pasando por los de propaganda social y política durante la República y guerra civil, y todo el recorrido posterior de maestro del collage con intención de sátira sobre la sociedad capitalista.
Una gran línea del tiempo en un pasillo va dando cuenta de los grandes acontecimientos del mundo y de la actividad de Renau, mientras que en las cinco o seis salas a los que el pasillo da acceso se muestran ejemplos de toda su obra (ver las dos fotos que hice clandestinamente).
Es difícil ver hoy en día a alguien tan convencido de sus ideas comunistas (que le llevaron a emigrar de Estados Unidos nada menos que a la República Democrática Alemana) y de tanto peso como él en su terreno artístico...
Siempre el contraste en su “American way of life”.
Debe ser de los que montó imágenes más explosivas sobre la guerra del Vietnam.
El cartel de la exposición, confirmando la autoría del IVAM.
El largo pasillo que circunda las salas, con su línea del tiempo.
Y una de las salas a las que va dando entrada.
Al final, pese a la buena experiencia, al haber visto parte del monstruo del Centre del Born y todo lo que se ha hecho, para darle énfasis, a su alrededor, una mirada nostálgica, al final de la calle al edificio, que ahora aparenta, al ponerlo en comparación, del Metrónomo, ese pionero de iniciativa privada tan interesante que fracasó. Aun, sí se hace zoom en la foto pueden verse las letras en su fachada: METRONOM.








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