Yendo al MNAC, es casi imposible no ver la instalación de Francesc Torres, que ocupa un buen porcentaje del volumen de la sala ovalada: “Aeronàutica (vol) interior”. Y casi imposible no quedar impresionado con sus aviones rusos de la República y su confrontación con esa “Crucifixión de Sant Pere” (Pere Serra, cc 1400) que se conserva en el museo.
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