Aunque suponga luego aprecio desigual para unas y otras de sus obras, creo que hacer exposiciones como ésta de Antoni Fabrés que acaba la semana que viene es, realmente, algo obligado para el MNAC. Obligado y de agradecer. Se trata de escoger un artista con obras en la casa, conocido ma non troppo, analizarlo a conciencia, como producto de ese análisis seleccionar cuáles de sus obras exponer y proponerlas agrupadas y ordenadas a un visitante que no solo pasará a considerarlo a partir de entonces como artista sino que también podrá colocar una pieza más en su particular puzzle sobre nuestra pintura.
Quizás me haya faltado hacer alguna foto y colgar aquí alguna de sus obras de tema oriental/africano, al estilo Fortuny o Tapiró, pero vaya.




No hay comentarios:
Publicar un comentario